Mostrando las entradas con la etiqueta electoral. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta electoral. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de octubre de 2017

CRISIS INSTITUCIONAL



Samuel Hernández Apodaca
@iusfilosofo

Por si no fueran pocos los temas que tenemos en la agenda nacional: pobreza, inseguridad, desigualdad, corrupción e impunidad. La destitución de Santiago Nieto Castillo, de la titularidad de la Fiscalía Especializada para la atención de Delitos Electorales (FEPADE) enrarece aún más el ambiente político y jurídico persistente en las instituciones del país.

El tema no es menor, si consideramos que uno de los puntos de quiebra de los últimos años, en los gobiernos neoliberales, es precisamente la procuración de justicia y la comisión de delitos mayores –nada menos que exgobernadores, son los clientes favoritos– protagonizados por todo tipo de personajes. 

A nueve meses de la elección presidencial, y sin ser melodramáticos, lo cierto es que estamos ante una crisis institucional de las instancias encargadas de la procuración de justicia. No hay procurador, el original –nombrado por Peña– renunció porque no aguantó las críticas que lo señalaban de personaje ambicioso; tampoco existe un titular de la FEPADE, pues Alberto Elías Beltrán, encargado de despacho de la PGR, lo corrió; no tenemos un Fiscal Anticorrupción, los partidos no han resuelto quien se quedará con la palabra final.

¿Como podemos hablar de un gobierno preocupado en fortalecer las instituciones del país, cuando precisamente en la práctica hay un contradicción? el procurador general se fue porque aspiraba a ser fiscal de la nación y no pudo a pesar de que Enrique Peña Nieto lo mantuviera como su protegido y candidato único; el titular de la FEPADE se fue porque su jefe –el interino de la PGR– recién llegado, lo acusa de vulnerar el debido proceso, al filtrar el contenido de una carta en la cual Emilio Lozoya lo amenaza. No tenemos titular de la fiscalía anticorrupción, porque las fuerzas políticas necesitan determinar que puestos repartirse antes de llevar a cabo el nombramiento.

En el fondo, el responsable directo es el señor de Los Pinos, el señor Peña, pues su entonces coordinador de campaña –Emilio Lozoya Austin– a la postre titular de Pemex, está señalado de haber recibido dinero de la trasnacional Odebrecht, para la campaña presidencial del oriundo de Atlacomulco. 

El protagonista de ésta y otras historias es Santiago Nieto Castillo, extitular de la FEPADE, responsable no solo de investigar el caso de Lozoya, sino además de hacer lo propio con casos de corrupción de los Duarte, Javier el de Veracruz y César el de Chihuahua; pero además, estaba tras las pistas del uso electoral de recursos y bienes destinados para los damnificados de los sismos y el huracán “Katia”.

Una cosa debemos tener presente, ya no estamos en los tiempos del lechero Fidel Velázquez, venido a dirigente de la CTM, en los cuales el que se movía no salía en la foto. 
Nieto Castillo, ha decido tejer su propio destino y recurrir al Senado para pedir se ocupe de su irregular destitución y hoy  los senadores definirán el procedimiento para determinar qué ocurrirá con el titular de la FEPADE. Se escucharán las voces de los dos lados, y los senadores tendrán que hacer valoraciones políticas y jurídicas para resolver el entuerto.

Sigamos al pendiente de éstos y otros temas, que aunque no lo parezca, dañan la vida jurídica del país.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
Leer más...

viernes, 20 de octubre de 2017

LA PLURALIDAD Y LOS VOTOS



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Puede resultar hasta ocioso señalar que, en México, vivimos en una sociedad plural, donde se vota variadamente y también se abstienen por diversas razones. Sin embargo, parece que no está demás recordarlo con historia y argumentos dado que, casi increíblemente, de vez en cuando pero sobre todo en la antesala de elecciones mayores, como puede ser la próxima presidencial, aparecen posturas extrañas y regresivas donde se considera que los votantes son una masa inerme que actuará por inercia y consigna. Se omite que el voto, más o menos, se distribuye en tres grandes frentes electorales para llegar a un resultado de tercios, con efectos extras en fuerzas pequeñas. 

Ahora se plantea que las iniciativas distintas a alguna propuesta de supuesta superioridad moral y política tienen la finalidad de restarle votos. En esencia es una postura anti democrática y claramente errónea. Las distintas alternativas electorales que se abran paso tienen sus propias razones y contarán con un determinado apoyo. Pasa con los partidos y ocurrirá también con los independientes. Pensar que no tienen derecho y que sus votos son de menor valía es una posición propia del maniqueísmo y de líneas de pensamiento único. Las expresiones que salgan a la búsqueda de votos son parte de nuestra pluralidad, independientemente de su calidad; es perfectamente posible que algunas propuestas tengan objetivos divisorios pero a esa motivación táctica corresponden determinados sufragios que se pueden dar o no. Es imposible que toda la sociedad o una gran mayoría sufragara por una sola opción política. Solo desde ideas descabelladas se puede sugerir que si no votas por determinado partido estás equivocado, le haces el juego a otros y traicionas lo supuestamente justo. En este punto entra el juego la actualización de las ideas sobre la realidad plural. 

Es ilógico pensar que otros vienen por los votos que algunos dan por ganados; si así fuera, no hubo convicción ni compromiso del potencial elector. De alguna manera se falta al respeto al votante porque, de entrada, se le considera persona sin criterio y pensamiento propio. Quienes dividen a la sociedad entre buenos y malos, por supuesto colocándose siempre en el primer bando van derecho a la decepción y al fatalismo simplemente porque la vida no funciona de esa manera. Es común en nuestra historia reciente que se den gigantescas movilizaciones coyunturales para desvanecerse en plazo breve porque son apuestas de llegada a una especie de tierra prometida sin contar con las estructuras, hábitos y tradiciones que lo sustenten. El voto de la inconformidad, normal, es el más fácil de ganar pero, igualmente, el más fácil de perder. Hay votos de esperanza que son más sólidos pero con riesgos de ser muy dolorosos. Siempre los liderazgos juegan un papel fundamental en las razones, el ritmo y el rumbo de las movilizaciones electorales de coyuntura. 

En las votaciones más elevadas que han tenido lugar en nuestro país hemos llegado a una participación aproximada del sesenta por ciento, con efectos plurales como lo podemos ver en las Cámaras legislativas. Quiere decir que a cuatro de cada diez ciudadanos simplemente no les interesa o no les motivan las opciones que tienen al frente; parece ser que en la elección federal del próximo año se mantendrá ese comportamiento, con la variable de las elecciones de Gobernadores en varias Entidades que pueden subir un poco la participación ciudadana. En general los políticos comprenden todo esto y son realistas pero todavía hay quienes tienden una capa de misterio sobre las motivaciones de aquellos que no votan. Son los que creen que otras candidaturas les quitarán votos partiendo de que son de su propiedad y desconfiando de la pluralidad. Ese es un botón de abierto absolutismo: estás conmigo o contra mí.

Recadito: se necesitan analistas políticos en Veracruz.


Leer más...

viernes, 23 de junio de 2017

LA SENSATEZ INDISPENSABLE EN LA VIDA PÚBLICA


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

La alternancia veracruzana como proceso auténtico ha traído una ya extendida etapa de incertidumbre, giros y ajustes en la conducta de los actores públicos, es decir, políticos, analistas, periodistas y demás. Mientras que el nuevo gobierno todavía no consolida formas propias, concentrado en resolver el desastre heredado, siguen pesando las inercias del pasado e influyendo las añejas costumbres y estilos en opiniones y comportamientos de una variedad de personas. Si solo nos basáramos en el llamado círculo rojo, concentrado en las redes sociales, podríamos suponer que vivimos en el caos y en una entidad desfalleciente. 

En esta coyuntura, hay que aprenderlo, se requiere un gran esfuerzo reflexivo con su agregado de buena fe para entender el papel que se debe asumir. Hay quienes creen que deben oponerse a todo, sin atenuantes ni concesiones; como también hay aquellos que defienden acríticamente las posturas oficiales. Nunca he sido partidario de las posiciones del todo mal o todo bien, más bien creo en los matices y lo relativo de opiniones y hechos. Para comprender nuestro momento y aportar algo positivo a la vida pública veracruzana, tendremos que hacer un esfuerzo de mesura y minimizar los intereses grupales para los plazos inmediatos. 

La alternancia llegó para quedarse, hoy se dio en un sentido, mañana puede ser en otro; dependerá de los resultados y coyunturas nacionales, así como procesos de posicionamiento municipal de los partidos. La oposición de hoy puede reinventarse si tiene la sensibilidad y el talento, mientras que la coalición gobernante podrá continuar en el gobierno si resuelve algunos de los problemas más sentidos en Veracruz. Hay otras fuerzas políticas que cumplen algún papel en nuestra vida pública, algunas con presencia fuerte; lo mas sano es la pluralidad política, los contrapesos y las ideas amplias. El Veracruz de hoy no cabe en una sigla ni se puede ajustar a la camisa de fuerza que representaría una visión exclusiva sobre nuestra realidad. 

No es fácil desde luego, arrastramos una cultura facciosa y de confrontación, pero más nos vale, por interés general, abordar con sensatez nuestras diferencias, las reales, para construir un piso común de convivencia y rumbo. No todo es lo electoral, ni siglas, lo que más cuenta es lo común: seguridad, reactivación económica, legalidad, estado de derecho y medio ambiente, entre otros aspectos claves de nuestra vida en sociedad. Hay que atender eso desde la política partidista, sin omitir la importancia de los líderes de opinión. Es asunto de todos acabar con la violencia y asegurarnos que las instituciones funcionen. No hay beneficio para nadie, es engañoso, el fracaso de los otros. Apostar a la derrota del contrario es una postura mezquina y mediocre.

La polarización y el maniqueísmo nubla el pensamiento, aísla la reflexión y omite lo importante; el alineamiento con posiciones extremas borra los matices y lleva por inercia hacia posturas de confrontación. Sin obviar lo complicado que puede resultar buscar alternativas, quitarse los guantes y abrir espacios de reflexión, no hay de otra: nos serenamos, sin renunciar a las posturas propias, y anteponemos a Veracruz sobre agendas particulares. La crítica, dudas e inconformidad ciudadanas son sanas, normales y apoyables; es obligación de las autoridades escucharlos y actuar en consecuencia. La opinión de los analistas debe ser más rigurosa y de aportación constructiva. 


Recadito: Indigno el trato xenófobo de sindicalistas y medios al caso del Director de Educación Indígena.

Leer más...

viernes, 16 de junio de 2017

PANORAMA PARTIDISTA PARA EL 2018 EN XALAPA


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


La fuerza y correlación partidista local se expresa en sus resultados electorales, en general, y el número de ediles que tengan en él Cabildo.  Por lo que resta de este año seguirán las posiciones establecidas en las últimas elecciones, produciéndose un cambio brusco y radical en el 2018. Actualmente gobierna el municipio el PRI y sus aliados, con presencia regular del PAN y Movimiento Ciudadano, siendo ese dato lo más significativo porque las demás fuerzas son marginales. Las dos diputaciones locales están ocupadas por representantes de MORENA, mientras que ambas diputaciones federales se reparten entre el PRI y MORENA. Esa es la realidad actual.

Para el próximo año estarán en juego las cuatro diputaciones locales y federales en las elecciones presidenciales y de Gobernador, en tanto que el Cabildo sufrirá un reacomodo drástico: MORENA tendrá ocho posiciones, el PAN tres y una cada quien entre el MC, PANAL, PRD y el PRI. MORENA consolida a Xalapa como un bastión, detentando las principales posiciones de representación y Gobierno; el PRI cae en un abismo, de gobernar actualmente a contar con un solo regidor; el PAN se mantiene estable, así como el PANAL; baja el MC de tres a un regidor mientras que el PRD prácticamente con las uñas araña su regiduria, conservando el negocio familiar de "panzazo". 

En el panorama partidista xalapeño es claro que habría una hegemonía de MORENA con la sólida oposición Panista y la presencia marginal del resto de los partidos. Por su seriedad algo se puede esperar de MC, no así del PRD que, para efectos reales, no existe. Es una gran limitación que no haya otra izquierda de peso, alternativa a MORENA que, seguramente, hasta  por inercia va a ocupar los espacios políticos. En ese escenario se necesitan espacios de pluralidad y crítica, como intento de contrapeso a las ideas dominantes cuya originalidad y trascendencia está en duda. No se debe omitir que MORENA no ha hecho posicionamientos claros sobre nuestra realidad y próximas  tareas de Gobierno, ni tampoco mérito mayor a estar en el momento determinado de una coyuntura de crisis de los partidos más antiguos y el ascenso de la inconformidad social. 

El voto de la inconformidad es fuerte en si mismo, busca canales de expresión y se refleja en el liderazgo fuerte y caudillista de AMLO; ese voto es abstracto y volátil, pasajero; ese voto no pide mucho, es de la esperanza por un cambio sin rostro claro, es más anti que pro, es de fe; hay antecedentes cercanos de ese  fenómeno con Cárdenas y el mismo Obrador. En esa línea todo se facilita, bastan algunas consignas y el arrojo de un hombre providencial, como no se construye organización, sustituida por activismo, ni se levantan programas formales y viables, esa fuerza tiene pies de papel. Hay beneficiarios de esas tendencias e impulsos que creen que todo se debe  a ellos y a su "carisma". Confunden el momento social con efectos ficticios y figuras de cartón.

Por la coyuntura electoral del 2018 paradójicamente se prevé un panorama complicado para MORENA en Xalapa, quien solo contará con tres o cuatro meses para mostrar algo diferente y novedoso en el Gobierno local. Es poco tiempo para ofrecer resultados significativos. Cuando todavía no terminen de instalarse y marcar alguna diferencia que no sea de color tendrán lugar las macro elecciones del primer domingo de junio. Si gana AMLO el futuro inmediato para el gobierno municipal de MORENA será luminoso, con unidad y tiempo suficiente para construir y ser referente democrático; en cambio, si pierde, vendrá la desbandada y la desorientación total sobre el rumbo a seguir. Es el costo de depender casi exclusivamente de una figura. 

La situación del PRD local es patética, con su sexto lugar en las recientes elecciones y la simulación grotesca que representa que una familia ocupe  sin pudor la única regiduría obtenida. No cuenta como partido, es un mero membrete que, si no se hace algo urgente y quirúrgico, será únicamente motivo de burla y pena ajena. Podría hacerse algo si se convoca con apertura y se aleja de la simulación de los vivales que se apoderaron de las siglas, impresentables en sociedad. Ante el avasallamiento coyuntural de MORENA, con el riesgo de su dispersión después de la elección presidencial, mucho ayudaría contar con una izquierda democrática que represente algo.


Recadito: Sin clientelismo, con austeridad, apertura y gente preparada se puede y debe hacer un gobierno distinto.
Leer más...

viernes, 2 de junio de 2017

Senado censura un estudio del Instituto Belisario Domínguez sobre pobreza y corrupción en Edomex



El senador Carlos Puente acusó que el estudio con datos sobre corrupción y pobreza en el Edomex buscaba incidir en la elección; un día después el documento del Instituto Belisario Domínguez ya no podía consultarse en internet.

El Senado quitó de su página de internet estudios del Instituto Belisario Domínguez sobre la situación de Nayarit, Veracruz, Coahuila y el Estado de México de cara a las elecciones del próximo domingo, un día después de que el senador Carlos Puente, del PVEM, criticara que uno de los textos supuestamente buscaba incidir en los comicios, al señalar la pobreza y corrupción existentes en territorio mexiquense.
Miguel Barbosa, presidente del Instituto, dio instrucciones para que en la sección “Mirada Legislativa”, donde aparecía el texto sobre el Edomex, se colocara una leyenda indicando que ese contenido no representa una posición del Senado, ni del Instituto.
Pero más allá de esa petición, el documento ya ni siquiera puede consultarse en internet. 

“El ítem seleccionado ha sido retirado y no está disponible”, se lee al tratar de consultarlo.
Uno de los textos, “Elecciones en el Estado de México, 2017” fue elaborado por la investigadora adscrita al Área de Estudios sobre la Agenda Parlamentaria, Irma del Rosario Kánter Coronel. Es parte del número 126 de la serie “Mirada Legislativa”, bajo la responsabilidad de la Dirección General de Análisis Legislativo del Instituto.
En la página web del Senado sobre el Instituto, ya solo puede consultarse hasta el número 124 de “Mirada legislativa”.

Los datos que aparecen en el documento, sobre pobreza y corrupción en el Estado de México, son atribuidos a instituciones como el  Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), el Consejo Nacional de Población, el Inegi.

Entre otros puntos, citando al Coneval, se señala que entre 2012 y 2014 el Estado de México fue la entidad que registró el mayor aumento en el número de personas en situación de pobreza.

También que la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) de 2015 ubica al Estado de México como la entidad con la incidencia más alta de actos de corrupción, en todo el país.

El martes pasado, después de que se mencionara el contenido del estudio en el sitio del periodista Joaquín López Dóriga, el senador Carlos Puente reclamó que se utilizaran recursos y capital humano del Senado para realizar “estudios que buscan incidir” en las elecciones, en referencia a los comicios en el Estado de México el próximo 4 de junio.

“Solicitaré a Mesa Directiva d @senadomexicano realice auditoría sobre uso y destino de los recursos ejercidos por el @IBDSenado”, publicó Puente, coordinador parlamentario del Partido Verde en la Cámara Alta.

“El estudio no es del @senadomexicano sino de un órgano encargado de realizar investigaciones derivadas de la agenda legislativa”, agregó.

El Instituto Belisario Domínguez es dependiente del Senado.

En un estatuto de la Cámara Alta se señala que el Instituto es un órgano especializado encargado de realizar investigaciones estratégicas sobre el desarrollo nacional, y que el desarrollo de sus funciones “se sujetará a los principios rectores de relevancia, objetividad, imparcialidad, oportunidad y eficiencia”.
Su objetivo es “contribuir a la deliberación y la toma de decisiones legislativas, así como de apoyar el ejercicio de sus facultades de supervisión y control, de definición del proyecto nacional y de promoción de la cultura cívica y ciudadana”.

Con información de animal político: http://www.animalpolitico.com/2017/05/senado-censura-estudio-edomex/

Leer más...

EL PESIMISMO DE LA INTELIGENCIA Y EL OPTIMISMO DE LA VOLUNTAD



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Vuelvo a esta expresión que utilicé  hace algún tiempo para dar, nuevamente, título a mi artículo semanal. Me sigue pareciendo una frase infinita, aplicable para siempre pero con mayor fuerza y acento en periodos como el que vivimos, caracterizado por la debilidad de El Estado, el ascenso de los grupos armados y de interés, la ineptitud y extravío de la clase política, la división nacional, la pobreza extrema en incremento, las amenazas Gringas y la precariedad democrática, entre otros factores que nos pintan un panorama sombrío para nuestro país. El optimismo debe surgir del realismo y la convicción de que no tenemos otro país a donde vivir, de que venimos de peores etapas de autoritarismo e inhibiciones de nuestra libertad, de que tenemos que heredarle un mejor país a las nuevas generaciones y de que tenemos la historia y la identidad de nuestro lado. 

El fatalismo es nocivo para la sociedad, entendible en los ciudadanos que se abstraen de un contexto mucho más amplio pero cuestionable en voz de liderazgos. No hay menos malo a la hora de elegir candidatos, hay opciones que pueden ser o no representativas de nuestros intereses y aspiraciones; quienes llaman desde ese supuesto están descalificando a la pluralidad realmente existente y se colocan artificialmente en una superioridad auto conferida. Quienes de vez en cuando, especialmente en coyunturas electivas sexenales, nos dicen que estamos ante la "última oportunidad" de un "cambio", en realidad están reflejando ignorancia, prejuicios y temores muy particulares. Después de una elección, vendrá otra; después de esa, vendrá otra, así sucesivamente mientras nuestro sistema político practique las elecciones como mecanismo de relevo de autoridades y legisladores. Los líderes, los partidos y los grupos de poder tienen una gran responsabilidad en que nuestro país tenga piso, rumbo y destino común. No hay cambio falso o verdadero, salvo que se acuñen como eslogan de campañas que, en un descuido, pueden volverse de obviedad demagógica. 

El próximo domingo tendremos elecciones municipales conforme al calendario cuatrianual, su relevancia tiene que ver con las figuras postuladas, entre las cuales surgirán las próximas autoridades que tienen a su cargo los servicios y obras municipales. Nos conviene a todos que queden los mejores. Seguramente habrá un reacomodo en el mapa partidista municipal, como efecto clave de la alternancia en el Gobierno Estatal, lo cual desfavorece al PRI, el avance natural de la coalición PAN-PRD, resultado de su labor propia, y el avance de Morena, receptor del descontento popular y las simpatías que le comparte el caudillismo de Andrés Manuel López Obrador. Ya veremos si se actualizan las hipótesis formuladas en el inicio de las campañas, particularmente en una distribución que establecía mayorías Edilicias de cien para PAN-PRD, sesenta para MORENA y cuarenta para el PRI, dejando doce para partidos chicos e independientes.

Entre los 212 municipios tengo un interés muy especial por Xalapa, mi lugar natal y donde he vivido mis 58 años; mi apego es xalapeñista, de esencia espiritual, con las vivencias de infancia y los recuerdos paternos, de barrio y amigos de siempre, de los amores fugaces, de los maestros vitales, de luchas sociales, de conciencia y compromiso político; es la casa particular, de uno, y la casa común, de todos. He visto pasar autoridades municipales de todo tipo en Xalapa, casi siempre del partido tricolor; algunas valiosas, otras para el olvido; el tamaño de nuestros déficit y problemas está relacionado con unos doce años casi perdidos en los últimos 18 años del Ayuntamiento. Tuvimos una alternancia en 1997, cuando el PRD era el partido del momento, lamentablemente se desperdició entregándola a políticos tradicionales por el interés de AMLO. Ahora vamos a una segunda alternancia que tiene la disyuntiva de la coalición y MORENA, ante el debilitamiento grave del PRI. 

Xalapa, necesita un gobierno abierto, plural, democrático y con orientación social y criterios de sustentabilidad, así como ideas de reactivación económica. No hay justificación si se pretendiera gobernar con camisa de fuerza partidista, sería una grave  limitante. Se perdería el tiempo si se pretende inventar el hilo negro, si se omite la personalidad xalapeña: socialmente positiva, hospitalaria y culta. No tenemos que atarnos a agendas partidistas nacionales, hay que darle prioridad a los asuntos locales. Se debe enfrentar el nocivo clientelismo tricolor que nos ha despojado de banquetas, parques, áreas verdes y de interés social; sería una farsa envolverlo con otro color. Deseo lo mejor para mi entrañable municipio, que queden al frente personas capaces y responsables. Siempre será poco lo que le demos. 



Recadito: Votar para ser ciudadanos plenos y exigir nuestros derechos…
Leer más...

viernes, 26 de mayo de 2017

MENOS RUIDOS Y MUCHAS NUECES


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Con una rapidez apenas perceptible prácticamente ya están concluyendo las campañas electorales municipales, terminan con algún efecto en el interés ciudadano y perfilando algunos rostros y colores como opciones para los potenciales electores. Lamentablemente son las propuestas y las ideas las damnificadas de este proceso, como ya se ha vuelto costumbre en un tipo de competencia meramente formal y tradicionalista. No quiero generalizar, aludiendo únicamente a Xalapa, municipio que habito y conozco. No han aparecido las ideas llamativas y esperanzadoras, circulando casi todo en torno a generalidades y, lamentablemente, muchas ocurrencias. De repente parece que no estamos en una elección municipal, cuando se leen y escuchan supuestas soluciones para educación, economía, seguridad y, en un exceso de tipo demagógico, hasta para el futuro de México. 

Creo hay una carencia de mayor relevancia y centralidad de los grandes temas municipales, al menos no es lo que destaca en los mensajes más públicos de las candidaturas, sin obviar que algunos han hecho un esfuerzo de elaboración y comunicación de ciertas líneas propositivas. Hay cierta responsabilidad de ese problema en la duración breve de la campaña y en la imposibilidad de transmitir los mensajes en medios masivos de comunicación, como la radio y la televisión, exceptuando a las redes sociales. Es obvio que las candidaturas marginales pueden decir lo que sea, sepan o no de que hablan, hacer planteamientos desproporcionados sabiendo que no tendrán que hacerse cargo de sus consecuencias; mientras que los de mediana presencia si delinean algunas ideas un poco más elaboradas y concretas sobre su proyecto de gobierno.

Por historia, resultados recientes, datos a la mano e imaginario colectivo se pueden considerar a tres candidaturas como las más fuertes ( PAN-PRD, MORENA y PRI-VERDE ) para alcanzar la mayoría electoral; entre ellas,  las dos primeras apuntan para ocupar los dos lugares principales según algunas encuestas. En esas condiciones, hay que poner mayor atención en los perfiles y propuestas de sus abanderados; se trata de una dama xalapeña y un investigador universitario, que combinan cualidades y posibilidades para gobernar la capital veracruzana. Ambos podrían ocupar la Presidencia municipal y hacerlo bien a condición de que tengan muy clara la enorme responsabilidad que les aguarda, asuman un rol de coordinación -no  presidencialista-, convivan democráticamente con un Cabildo plural, creen mecanismos de transparencia, abran el Ayuntamiento a la ciudadanía y cumplan escrupulosamente con la legalidad. No veo ventaja mayor en poseer títulos académicos, se trata de gobernar un municipio, no de dirigir alguna institución universitaria. En ese sentido, la candidata de la coalición PAN-PRD no desmerece ante el candidato de Morena; al contrario, tiene a su favor ser la única mujer que participa con posibilidades y lograr ser la opción de las mujeres xalapeñas. 

Se juega un futuro al menos de cuatro años para Xalapa, colocada ante la disyuntiva de la continuidad u otra alternancia; recuérdese que ya tuvimos una alternancia en 1997; en ese paso viene el reto de mejorar en todos los órdenes, de no pretender que se parte de cero o que se descubre el hilo negro. Se debe tener claro que no estamos ante un debate ideológico, que las candidaturas locales son las que se quedan aquí y asumen los resultados. Las tendencias electorales son el punto de partida para las candidaturas, favorecen o afectan a los aspirantes, pero no deberían hacerles pensar que obtienen el derecho a mezclar agendas locales con nacionales, es un error y un despropósito. 

Debo insistir en que del cotejo de las plataformas electorales de todos los partidos se va a concluir que sus coincidencias son enormes; es lógico pues estamos ante un ámbito municipal, con un gobierno que cuenta con un presupuesto y facultades determinadas: servicios, obras y algunas otras. Las diferencias están en los tonos y los estilos. Me adhiero sinceramente a las propuestas locales, al realismo municipal, a la idea de un Cabildo plural y muy representativo, a un gobierno capaz y de ley; no quisiera intercambiar clientelismo tricolor por algún otro color. Xalapa es especial, cuenta con un buen nivel de capital social positivo, tiene brillante historia y tradición cultural; no merece regresión ni partidismo. Estamos muy por encima de coyunturas políticas y debemos ver un futuro luminoso.

Recadito: Mi voto va para la coalición "Veracruz, el Cambio Sigue" y su candidata Ana Miriam Ferraez.
Leer más...

jueves, 18 de mayo de 2017

INERCIAS, VOLATILIDAD Y PLURALISMO


Uriel Flores Aguayo 
@UrielFA


Sin omitir las formas que adquieren las competencias electorales, con sus disputas y excesos verbales, con su ligereza e intrascendencia en lo sustancial, hay que apelar a la buena fe, el sentido común, a los mínimos democráticos y a cierto sentido de sobrevivencia de los actores principales: partidos, líderes y candidatos. Esa apelación pretende enfocar los problemas comunes de nuestra sociedad y las amenazas graves a nuestra convivencia social y a La Paz pública, en el intento de que la competencia derive en gobiernos serios, funcionales, tolerantes y plurales. En nuestro caso el juego electoral se basa en la lucha por los Ayuntamientos, pero ya tiene la carga de la muy adelantada sucesión presidencial del 2018, en mucho por la presencia y estrategia de AMLO, casi el único personaje que abiertamente hace adelantada campaña para llegar a Palacio Nacional, y otro tanto por la elección gubernamental en el Estado de México, cuna del "grupo Atlacomulco", en el poder federal, al que se le está dificultando mantener el control de esa que ha sido su reserva de votos y recursos públicos. 

Este llamado invoca mesura y tolerancia, convencido de que la violencia verbal o un simple tono rijoso, muy utilizado en la plaza pública, destruye puentes, aleja posturas y es la antesala de la violencia física. La descontrolada ola de violencia que azota a México, hace urgente que se generen consensos sociales y políticos, de unidad básica, para reconstruir el tejido social, acabar con la impunidad y reivindicar el Estado de Derecho. Sin esas premisas básicas no habrá solución a nada, sin importar siglas, colores y personajes. Las elecciones son una vital e irrepetible oportunidad para darle centralidad a esos problemas, para pactar unitariamente las medidas a aplicar y lograr en los resultados un ambiente sano que permita vivir en paz, tranquilamente y con bienestar. 

El discurso importa pero puede ser de menor impacto ante los operativos de maquinarias oficiales que desnaturalizan los procesos electivos y atrofian la voluntad popular. Hay que romper con ese círculo vicioso: a elecciones de Estado o aparatos públicos que manipulan la expresión popular se responde con afanes radicales al menos plasmados en condenas verbales. Salirse de ese contexto nocivo es muy difícil, se requiere una gigante voluntad política y democrática que no se observa en el horizonte. A más competencia se imprimen más acciones anacrónicas. Aún así hay que reunir paciencia, sensibilidades y voluntad supremas para en lo sencillo y básico tender puentes de comunicación y lograr un piso común para que las instituciones funcionen al servicio de la gente. 

Observo una tendencia fácil por las descalificaciones y la polarización, negando el valor del contrario, considerándolo enemigo; se da la impresión de una guerra, de intentonas de eliminación del contrario. Hay una patética pretensión maniquea de auto asumirse como buenos y señalar como malos a los adversarios. Esa es una postura antidemocrática por definición que no aporta nada positivo al juego electoral y coloca minas para el futuro inmediato. Ante ese cuadro hueco y facilón que, además, no expone ideas positivas y soluciones a la problemática municipal, hay que reivindicar el respeto absoluto y escrupulosos al pluralismo y a las decisiones de cada quien: no pensamos igual, tenemos motivos distintos para votar de determinada manera y, más nos vale, alentar la participación libre e informada de los ciudadanos. Es una aberración que haya quien piense que solo sus ideas cuentan y que los demás están equivocados. 

Los sufragios tienen las más variadas motivaciones, tantas como ciudadanos haya; también las abstenciones suelen explicarse de diversas formas. Hay votos históricos, votos duros, votos de partido, votos de candidatos, votos coyunturales, votos útiles, votos libres, votos clientelares, votos de inconformidad, entre otros. De todos, los más volátiles son los de la inconformidad y la coyuntura, llegan y se van cada vez más rápido; se otorgan casi a ciegas y colocan a personajes en puestos públicos con o sin méritos; muchas veces, por ignorancia, esos personajes creen ser el origen de algún momento o fenómeno electoral. La inconformidad es real y normal pero si no se convierte en reglas nuevas, otras figuras políticas e instituciones renovadas, lo más seguro es que fracase y se vuelva decepción. El PRD, partido de origen caudillista y "atrapa todo" puede dar cuenta de ese fenómeno. 

Nos queda alentar la participación ciudadana en las elecciones, vigilar que haya elecciones libres, informarse de las opciones, respetarlos a todos y darles seguimiento una vez que sean electos. 

Recadito: Medio flacona la caballada (Figueroa Dixit) en Xalapa.

Leer más...

sábado, 6 de mayo de 2017

SABER, RAZONAR, VOTAR Y MANDATAR





Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


El momento público en Veracruz está determinado por la elección municipal, por la renovación de los doscientos doce Cabildos. Se tiene que tomar una decisión importante, se  trata de las autoridades que, en su nivel, toman las resoluciones concretas sobre obras y servicios básicos y manejan los presupuestos; es relevante quien encabece la planilla y pueda llegar a la presidencia pero también el resto de los ediles en tanto votan y deciden sobre los asuntos municipales. Ya es una obviedad reconocer la crisis de los Partidos Políticos, observable muy de cerca en nuestro entorno local: en general, son membretes de autoconsumo donde decide una o unas cuantas personas sobre las candidaturas. Hay grados de vacío entre las organizaciones políticas, desde las que no pasan de un mero registro legal hasta aquellas que hacen un intento por darse un mínimo de vida orgánica y cierta deliberación. Sin vida democrática los partidos sólo pueden generar hechos anti democráticos; hay casos de verdadero abuso de poder y control, donde los dirigentes reales o formales disponen de las candidaturas con anacrónico criterio patrimonial.

Obligados a registrarse en algún partido político, muchos ciudadanos optan por alguna sigla sin diferenciar de nombres, colores y tendencias; hay de todo, lógicamente, desde los aspirantes de siempre y los oportunistas de ocasión hasta las personas de buena fe e ilusiones auténticas. Salvo por su posicionamiento electoral y la buena o mala fama ninguna sigla partidista es indispensable o exclusiva, quedando como el medio y plataforma electoral para quienes quieren ocupar un cargo edilicio. Sin exagerar, sobre todo en los municipios medianos y pequeños, el perfil y la figura de los candidatos van a determinar en mucho los resultados. Al haber mayor acercamiento de los suspirantes a los partidos y coaliciones con mejor posicionamiento de arranque, se dará la impresión de fuerzas imponentes y triunfadoras sin considerar que, en muchos casos, son las figuras de las personas, en lo individual, las que aportan el extra para conformar el resultado. 

Habiendo campañas en curso es la oportunidad de conocer la trayectoria, la capacidad y las propuestas de las planillas, especialmente de quienes las encabezan. En la medida que los votos sean libres y conscientes tendremos gobiernos municipales honestos y eficaces. Hay que insistir que se trata de una elección municipal con efectos cotidianos en nuestra vida por cuatro años. Se respeta la participación de todos, solo se les pide que trasciendan las ocurrencias y él voluntarismo; hay mucho en juego como para estancarnos en improvisaciones y la paja. Lo más sano para los municipios es que haya Cabildos plurales y equilibrados, es la mejor vía para que no haya excesos y abusos entre las nuevas autoridades. Mucho poder, sin experiencia, podría derivar en fachadas y caos. Quien quede deberá hacerse cargo de la práctica de gobiernos austeros, eficaces y transparentes.

El partidismo, esto es, la pretensión de que el discurso de un partido explica todo y es suficiente para todo, es un grave error; se debe hacer conciencia de  que, respetando su existencia y la opción de cada quien, los partidos son siglas y registros. Agitar superioridad es algo unilateral, que debe someterse a la prueba de los mecanismos internos y el ejercicio de gobierno. Procesos como el que se desarrolla actualmente son una gran oportunidad en los partidos para acreditar visión, sentido propositivo y contar en sus filas con las personas preparadas para cumplir un papel decoroso en las tareas de poder municipal; esa posibilidad se limita a esta elección, sin adelantar repetición de esas cualidades o defectos en las elecciones futuras. 

Es un grave error que los candidatos dediquen parte de su tiempo a descalificar a sus oponentes, peor todavía si descienden al insulto o realizan actos circenses. Es algo inútil partir de posturas que planteen que todo está bien o todo está mal, que no se refieran directamente a los asuntos que interesan y preocupan a la ciudadanía. Cada partido y sus planillas van a recibir una parte de los sufragios del porcentaje de participación electoral, es decir , recibirán un mandato cuya base es relativa; no deben, por tanto, creer que pueden hacer lo que quieran. En la realidad social y política vota un porcentaje que oscila entre el treinta y el sesenta por ciento del padrón electoral, no es lo deseable pero ese es el nivel de nuestra democracia. Hay amplias capas de la población que no se involucra, que se conforma en el abstencionismo y es ajena a quienes se postulen, digan lo que sea. 

Para avanzar democráticamente, para elegir autoridades serias y hacer de las elecciones un proceso civilizado, festivo y muy útil, lo mejor es participar, informarse, escudriñar, defender la libertad de elección y asumir que estamos dando un mandato, la confianza y el honor a quienes ocuparán los cargos municipales.


Recadito: La planilla de regidores del PRD en Xalapa, es una caricatura aderezada de abusos y desprecio a la gente.
Leer más...

viernes, 7 de abril de 2017

LOS OTROS Y NOSOTROS, MEXICO Y EL MUNDO


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Antes de que agarren vuelo las campañas por la presidencia de México, bien vale la pena expresar algunas definiciones básicas para la convivencia social. Todavía es menor el ruido de los tambores de guerra electoral y ya empieza a notarse cierta polarización en nuestra sociedad, con sus nocivos efectos en la división social y la ineficacia con sectarismo incluido de los aparatos de gobierno. Este es buen momento para dejar claro lo que nos une o nos debe unir, la calidad de las elecciones, los puentes a tender, el piso común y el día después de las elecciones. Habría que crear un consenso sobre los valores democráticos elementales: Diálogo y pluralidad. Nadie que reniegue, de palabra y acción, de tales principios debería recibir mandato popular.

Elevar a lo sagrado el valor "del otro" que, junto conmigo, somos nosotros; asumir qué hay otros en la sociedad, que piensan y votan distinto. Ahí se funda el respeto y la tolerancia; de esa concepción surgen el diálogo y las formas civilizadas de convivencia y competencia. No debe haber lugar para la política de la descalificación, ni voz que deshumaniza al adversario y justifica la violencia. El maniqueísmo de buenos y malos camina en sentido contrario al respeto por los demás. Sería un poco humorístico lo que sucede con cierto tipo de fundamentalistas sino fuera una postura peligrosa en si misma: El que reparte certificados de buenos y siempre se auto adjudica el suyo, dejando a los malos de su imaginación los papeles sucios. 

México viene de una vigente cultura autoritaria, la que se justificaba con la revolución; el avance democrático todavía no desarrolla plenas formas democráticas más allá de lo formal; somos otro país en tiempo y algún progreso atrapado en los cacicazgos y clientelismo de hace cien años. Del partido de Estado, membrete sin espíritu y oxígeno, pasamos a un sistema de partidos con rasgos de franquicias, vacíos de ideas y representación y controlados por una persona o un grupo. El culto a la personalidad del presidencialismo se trasladó a los partidos políticos, concebidos como plataforma individual o grupal de poder. 

No hay autoritarismo bueno o malo, todas sus manifestaciones son nocivas para el desarrollo social. Con todos sus defectos, viéndolas como organismos reformables, las instituciones actuales están por encima de la voluntad individual. No hay plaza pública ni búnker cupular que interprete el interés general ni sustituya el sentir popular. No hay atajos para los cambios, sus caminos son lentos, graduales y poco épicos. La magia radica en el despertar y la participación de la gente, con sus derechos e intereses. Las recetas milagrosas son como todos los productos de ese carácter, fraudulentas y contraproducentes. 

Al venir de fraudes electorales y cerrazón de las élites, más preocupadas por acumular poder, pueden surgir sectores sociales y políticos justicieros que quieran la vieja medida de "ojo por ojo y diente por diente", alimentando la venganza en el resentimiento social existente. Ahí está la prueba para los Estadistas, para los líderes genuinos, para quienes creen en la pluralidad y respetan a los otros. Es la prueba de mantener lo que funciona para renovarlo o destruir todo y levantar lo que sea con las cenizas. No hablo de teorías, parto de la realidad conocida, sin duda habrá justicia pero no se mezclará con la forma de pensar de los perseguidos; es decir, las penalidades se aplicarán a los que hayan delinquido no a los disidentes. No habrá "archipiélago de Gulag" ni "revolución cultural" ni campos de reeducación. Desde ahora se debe aligerar la confrontación, proscribirse la violencia verbal y la descalificación al contrario; no somos enemigos, si acaso adversarios políticos, pero somos connacionales y, sobre todo, humanos. 

Creo en esas bases para la política partidista y electoral, como una forma clave de contribuir al desarrollo de todos los órdenes de la sociedad y hacer una sana vida pública. Creo también que en este momento todavía hay oídos para las reflexiones y las palabras que quieren lanzar mensajes de sensatez. Después será tarde, con el ruido de los discursos, las porras y los spots. Todavía no se ve el alineamiento férreo en torno de los partidos y las figuras. A riesgo de pecar de ingenuo, me animo a exponer estas ideas que quedarán plasmadas para la posteridad.

  

Recadito: Me voy a quedar a apagar la luz.
Leer más...

domingo, 2 de abril de 2017

LA POLÍTICA NUESTRA DE ESTOS DÍAS


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Las notas políticas del momento en Veracruz tienen que ver con las próximas elecciones municipales mientras que, en el país, se van colocando de manera muy general las relacionadas con la sucesión presidencial. Prácticamente todos los partidos han definido sus candidatos a ediles, al igual que ya se aprobaron a los independientes. El saldo democrático es muy pobre en los mecanismos electivos internos, omitiendo a las bases y excluyendo aspirantes que no lleven algún tipo de padrinazgo. Lo curioso es que esas prácticas se presentaron en todos los partidos, nuevos y viejos, evidenciando una crisis estructural de ese tipo de organizaciones, las cuales han dejado de jugar un papel democratizador para pasar a ser, más bien, membretes o siglas con registro legal y de auto representación.

La forma vertical y cupular que integran las planillas municipales es el antecedente directo o la condición fundamental de Ayuntamientos débiles y coptados por intereses particulares; es mucho más fácil que se presenten improvisaciones, frivolidades y corrupción con autoridades ilegítimas de origen y obedientes de grupos de poder. Es dramática esa realidad política veracruzana, sin creer que tenemos la exclusividad. Pareciera ocioso detenerse en la crítica y la reflexión sobre este momento en la vida pública de Veracruz, sobre todo ante la contundencia en los comportamientos partidistas y la timidez opositora interna. Es evidente el abandono de proyectos colectivos, la falta de autenticidad en los perfiles y la nociva exclusión de voces diferentes. 

Los ciudadanos observan con más pena que interés los espectáculos partidistas, sus jaloneos, su esmero por evidenciar raquíticas formas políticas y su lejanía con los intereses de la gente. Ese tipo de comportamiento es la mejor promoción del abstencionismo y el rechazo a la política, con lo cual perdemos todos, pierde la sociedad y pierde la democracia. De las imposiciones, dado el caso, pasamos al desinterés y a la generalizada falta de participación en los asuntos públicos. Puede ser más cómodo y fácil gobernar sin la gente pero, a la larga, resulta contraproducente en aportaciones fiscales, conservación de instalaciones públicas, denuncias ciudadanas, redes de solidaridad, seguridad, cooperación para obras, limpieza, campañas de salud, etc. . 

Mucha gente se pregunta quienes se dedican a la política y para qué sirve esta; etapas como la actual, intensa y masiva, nos muestran los rostros de nuestros políticos, reales, de carne y hueso, con su trayectoria y sus ideas. Es cuando se pueden examinar y hacerse merecedores de nuestro voto. El déficit de capacidades, voluntades y autenticidad es enorme, haciendo de su ubicación una auténtica hazaña entre la maraña de nombres, sonrisas y promesas. Esos son nuestros políticos, de todos los colores, ellos ocuparán los cargos edilicios, tendrán que ver con los asuntos cotidianos de la vida municipal; no son ángeles, son hombres y mujeres con propósitos que pueden o no coincidir con la colectividad. Será tarea ciudadana resolver a quien le da su voto y, con él, la confianza y el mandato para gobernar conforme al interés general. 

Sin duda, la futura elección presidencial federal rondará al proceso municipal, por estrategia de ciertos partidos o por inercias; tal vez sea inevitable que así sea. De ocurrir esa especie de mezcla electoral, habrá que hacer un esfuerzo mayor porque no se dejen de valorar las candidaturas locales, distinguiéndolas de las que ya suenen para "la grande". El edil electo es quien va a dar la cara a nivel local, quien tomará las riendas del Ayuntamiento y será responsable de su buena marcha. Eso es suficiente para fijarse muy bien  en el perfil de los candidatos, distinguir de sus capacidades y optar correctamente. 


Recadito: Es indispensable, sana y normal la unión de los diversos contra la violencia. 


Leer más...

jueves, 19 de enero de 2017

INSTITUCIONES DÉBILES Y PELIGROSAS



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Es de una gigantesca obviedad qué hay una crisis institucional en nuestro país, en el sentido más amplio; las elecciones no están garantizando representación legítima ni formación de gobiernos competentes; las cúpulas políticas y las instancias de desiciones andan por su lado, en el auto consumo, mientras la mayoría de la población enfrenta una problemática cada vez más compleja. Es urgente un auténtico diálogo nacional, nada parecido al llamado "Pacto por México", sin maquillaje y vulgar cálculo de poder, que acerque posturas e intereses para conjuntar esfuerzos y enfrentar con mayor capacidad el cada vez más acelerado proceso de demolición de las institucionales.

Es alarmante, sumamente peligroso, que los grupos del narcotráfico impongan su ley en amplias zonas del territorio nacional y que rijan actividades sociales y de la autoridad. A pesar del tiempo que lleva la utilización de las fuerzas armadas muy poco se ha avanzado en la preparación de las policías y en el comportamiento gubernamental en lo general. La ciudadanía sigue siendo amenazada por fuerzas oscuras y delincuenciales, sometida a régimen de miedo y terror. No se ve convicción ni claridad, más bien todo lo contrario, en los distintos niveles de gobierno para hacer frente a la ola creciente de violencia que amenaza nuestra convivencia básica y ejercicio de libertades. Hay excepciones, como en Veracruz, donde hay presencia cada vez más notable del Gobierno Estatal, asumiendo el papel de autoridad y garante de la ley que, por complicidad y corrupción, las administraciones recientes abandonaron para desgracia de la población que se vio azotada por violencia y temor.

Algo anda muy mal cuando hay tanto presupuesto público, tanto empleado gubernamental, tantos policías y soldados, tanto partido político, tanto diputado, tanto edil, etcétera, y no se refleja en niveles aceptables de seguridad ciudadana. Se puede concluir que no funciona bien el aparato público ni se aplican correctamente las leyes. Hay gobiernos  disfuncionales y sociedad huérfana, con imperio de grupos informales que aplican sus propias leyes. Se vuelve inútil o prescindible todo el entramado público cuando no importan las leyes formales ante la fuerza de la delincuencia, cuando no es relevante sufragar ni por quien hacerlo, cuando los funcionarios se sirven de los cargos y los diputados se representan así mismos, entre otros fenómenos de ruptura entre el poder y la sociedad. 

Urge visión de Estado, incluso apelarla para Peña Nieto, quien ocupará la presidencia todavía por casi dos años; hay que presionar para los acuerdos nacionales, de contenido trascendente, de cara al país, poniendo algo cada  quien, sin ventajas grupales. Es posible que no pase de ser una buena intención, que sea mal vista por los pragmáticos y por los sectarios, pero no hay tiempo para perderlo en especulaciones y evasivas, tampoco para apostar toda la energía a un solo acto como puede ser la elección presidencial del 2018. Es un paso sincero al realismo y al compromiso amplio y generoso para enfrentar una situación inédita, grave y peligrosa. Estamos ante la tormenta perfecta: instituciones débiles e ilegítimas, crisis económica, hartazgo social y un Trump pendenciero y fascista. Los efectos pueden ser devastadores para Mexico todo, en forma de convulsiones sociales. Deberíamos preocuparnos de eso y deponer las pequeñas mezquindades de poder.

No tiene sentido exponer nuestra tranquilidad por afanes mediocres de politiquillos huecos o voceros de ilusiones paradójicas, no es sano seguir con un juego democrático de fachada e inútil; los primeros en comprenderlo deberían ser los políticos, pero no lo van a hacer por si solos, lo asumirán hasta que sientan la presión social y la exigencia ciudadana concreta. La población también debe instalarse en un aprendizaje democrático con carácter urgente, alejarse de tentaciones violentas de vía rápida que empeoren todo bajo un falso espejismo. La justicia va con la verdad o no lo es, también es incluyente y de legalidad. No hay varita mágica o atajos revolucionarios, todo será producto de un proceso. 

En tanto hay elecciones federales vamos, en nuestro caso, por las votaciones municipales, donde tendrá que vivirse una recomposición de los Ayuntamientos, eligiendo cabildos representativos, honestos, capaces y plurales. En lo inmediato y pequeño, como son los Gobiernos municipales, deben ensayarse formas novedosas de gobierno, con auténticos servidores públicos, austeros y eficaces. Es una gran oportunidad para elegir ediles que valgan como personas en si antes que las siglas que los postulen, para tener cabildos vivos y que no signifiquen costos excesivos para los contribuyentes. 


Recadito: Solo los ciudadanos salvarán a los ciudadanos.
Leer más...

viernes, 11 de noviembre de 2016

PRUEBA DIFÍCIL PARA VERACRUZ



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Tal vez ni en las más lúgubres pesadillas habíamos visto las escenas de crisis que ocurren en Veracruz; la sucesión de hechos fuertes sacuden nuestra cotidianidad y rebasan la imaginación; hay que hacer un mayor esfuerzo para entender y actuar ante todo lo inédito que nos rodea, miente o se equivoca quien diga que tiene todo claro y que comprende en plenitud lo que sucede. El punto clave es encontrar las salidas a la crisis en modalidad de catástrofe qué vivimos. Para ello la firmeza es indispensable, la lucha del momento es por la recuperación de los recursos que fueron desviados y el deslinde categórico de responsabilidades. 

El cuadro público de Veracruz no puede ser más complejo, tocamos fondo y encaramos como es posible una situación de caos, ingobernabilidad y confusión. Él gobierno Estatal se vio envuelto en evidentes y escandalosos casos de corrupción, agravados por la falta de planeación y profesionalismo; dejó correr el tiempo y él crecimiento de los problemas, apostando a factores políticos que no se actualizaron. Habiendo apostado al triunfo del candidato oficial y a la protección presidencial, se derrumbó apenas no se cumplieron esas condiciones con resultados impresionantemente nocivos. 

Ante su severo déficit presupuestal el gobierno aplicó medidas fáciles, tomando los recursos municipales con absoluta irresponsabilidad; cuidó  cubrir sus compromisos con sus tres poderes y más o menos respetar "las conquistas" sindicales y prestaciones burocráticas. El gobierno del estado se paga así mismo aunque tenga que tomar indebidamente los recursos municipales, incurriendo en actos ilegales y profundamente irresponsables que ponen en riesgo la gobernabilidad de Veracruz. Hay una línea natural y progresiva entre crisis financiera, política y social; en conjunto ponen en riesgo paz pública y condiciones mínimas de funcionamiento de las instituciones. 

Los presidentes municipales se han visto en la necesidad de movilizarse y exigir sus recursos retenidos, lo hacen por necesidad y sin importar origen partidario; unos acuden a instancias federales mientras otros han decidido esperar desde el palacio de gobierno y la Casa Veracruz. Es una lucha con causa, totalmente justificada y digna. En estos días las posturas de los ediles han coincidido en lo sustancial independientemente de los métodos adoptados para exigir sus recursos. De alguna manera los municipes están dando la cara por todos, si logran recuperar los fondos desaparecidos cumplirán los compromisos con sus gobernados directos pero también mostrarán un camino y mejorarán las condiciones para otros sectores que también tienen reivindicaciones económicas que formular a las autoridades estatales. 

Entre lo trágico que vivimos y nos azota especialmente a los xalapeños por ser ciudad capital, sede de poderes y protestas, se han dado actitudes curiosas al menos; hay mucha y notable solidaridad con la causa municipalista, expresada en apoyos variados, noto que la gente en general simpatiza con los ediles; en menor medida se observan las posturas de quienes cuestionan el momento de la protesta y el supuesto protagonismo de los líderes del movimiento. Quienes solo ven elementos negativos en estas protestas omiten todo el proceso previo que llevó a esta situación y lo natural que es que surjan cabezas visibles. Sin duda se debe y se puede criticar pero sin olvidar el origen del problema, el dato duro que significa el desvío de los recursos rigurosamente etiquetados a los municipios. 

Es tan serio el problema y se agrava por otros factores tan fuertes como tener a un gobernador con licencia prófugo, a un débil gobernador interino y a un estado de quiebra financiera, que los dichos de los actores políticos que lo reducen a un espectáculo resultan tan pobres como decepcionantes. No es un asunto de intereses partidistas o de cálculo electoral, estamos ante una crisis profunda que cuestiona la viabilidad de Veracruz, como una entidad con paz pública, con vida normal, con recursos, políticas públicas, instituciones sanas, servicios y programas.

Recadito: La nueva legislatura nos debe mucho desde ahora...
Leer más...