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viernes, 26 de mayo de 2017

MENOS RUIDOS Y MUCHAS NUECES


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Con una rapidez apenas perceptible prácticamente ya están concluyendo las campañas electorales municipales, terminan con algún efecto en el interés ciudadano y perfilando algunos rostros y colores como opciones para los potenciales electores. Lamentablemente son las propuestas y las ideas las damnificadas de este proceso, como ya se ha vuelto costumbre en un tipo de competencia meramente formal y tradicionalista. No quiero generalizar, aludiendo únicamente a Xalapa, municipio que habito y conozco. No han aparecido las ideas llamativas y esperanzadoras, circulando casi todo en torno a generalidades y, lamentablemente, muchas ocurrencias. De repente parece que no estamos en una elección municipal, cuando se leen y escuchan supuestas soluciones para educación, economía, seguridad y, en un exceso de tipo demagógico, hasta para el futuro de México. 

Creo hay una carencia de mayor relevancia y centralidad de los grandes temas municipales, al menos no es lo que destaca en los mensajes más públicos de las candidaturas, sin obviar que algunos han hecho un esfuerzo de elaboración y comunicación de ciertas líneas propositivas. Hay cierta responsabilidad de ese problema en la duración breve de la campaña y en la imposibilidad de transmitir los mensajes en medios masivos de comunicación, como la radio y la televisión, exceptuando a las redes sociales. Es obvio que las candidaturas marginales pueden decir lo que sea, sepan o no de que hablan, hacer planteamientos desproporcionados sabiendo que no tendrán que hacerse cargo de sus consecuencias; mientras que los de mediana presencia si delinean algunas ideas un poco más elaboradas y concretas sobre su proyecto de gobierno.

Por historia, resultados recientes, datos a la mano e imaginario colectivo se pueden considerar a tres candidaturas como las más fuertes ( PAN-PRD, MORENA y PRI-VERDE ) para alcanzar la mayoría electoral; entre ellas,  las dos primeras apuntan para ocupar los dos lugares principales según algunas encuestas. En esas condiciones, hay que poner mayor atención en los perfiles y propuestas de sus abanderados; se trata de una dama xalapeña y un investigador universitario, que combinan cualidades y posibilidades para gobernar la capital veracruzana. Ambos podrían ocupar la Presidencia municipal y hacerlo bien a condición de que tengan muy clara la enorme responsabilidad que les aguarda, asuman un rol de coordinación -no  presidencialista-, convivan democráticamente con un Cabildo plural, creen mecanismos de transparencia, abran el Ayuntamiento a la ciudadanía y cumplan escrupulosamente con la legalidad. No veo ventaja mayor en poseer títulos académicos, se trata de gobernar un municipio, no de dirigir alguna institución universitaria. En ese sentido, la candidata de la coalición PAN-PRD no desmerece ante el candidato de Morena; al contrario, tiene a su favor ser la única mujer que participa con posibilidades y lograr ser la opción de las mujeres xalapeñas. 

Se juega un futuro al menos de cuatro años para Xalapa, colocada ante la disyuntiva de la continuidad u otra alternancia; recuérdese que ya tuvimos una alternancia en 1997; en ese paso viene el reto de mejorar en todos los órdenes, de no pretender que se parte de cero o que se descubre el hilo negro. Se debe tener claro que no estamos ante un debate ideológico, que las candidaturas locales son las que se quedan aquí y asumen los resultados. Las tendencias electorales son el punto de partida para las candidaturas, favorecen o afectan a los aspirantes, pero no deberían hacerles pensar que obtienen el derecho a mezclar agendas locales con nacionales, es un error y un despropósito. 

Debo insistir en que del cotejo de las plataformas electorales de todos los partidos se va a concluir que sus coincidencias son enormes; es lógico pues estamos ante un ámbito municipal, con un gobierno que cuenta con un presupuesto y facultades determinadas: servicios, obras y algunas otras. Las diferencias están en los tonos y los estilos. Me adhiero sinceramente a las propuestas locales, al realismo municipal, a la idea de un Cabildo plural y muy representativo, a un gobierno capaz y de ley; no quisiera intercambiar clientelismo tricolor por algún otro color. Xalapa es especial, cuenta con un buen nivel de capital social positivo, tiene brillante historia y tradición cultural; no merece regresión ni partidismo. Estamos muy por encima de coyunturas políticas y debemos ver un futuro luminoso.

Recadito: Mi voto va para la coalición "Veracruz, el Cambio Sigue" y su candidata Ana Miriam Ferraez.
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jueves, 16 de marzo de 2017

AUNQUE LA DEMAGOGIA SE VISTA DE SEDA


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Estamos hablando de conductas muy comunes en la política mexicana extensivas a la política veracruzana, donde no se dice lo que se piensa y tampoco se hace lo que se dice. Lo que abundan son los eufemismos, con sus marcadas excepciones, hasta la saciedad, creando un ambiente de simulación e inutilidad. Es difícil pensar en una separación entre la forma de ser en lo privado y su actividad política. Arrastramos una pesada herencia demagógica cuya solidez y repetición nos llevará un poco más de tiempo para debilitarla y, eventualmente, erradicarla. Es impresionante como pueden hablar hasta en sentidos y grandilocuentes discursos para decir mentiras y fantasías, para esparcir bolas de humo o palabrería hueca. La palabra es vital, con voz y gestos, para explicar lo qué pasa y convencer de las ideas que se porten, para convocar y suscitar respaldos, cuando son reales, realistas y honestas. 

Esta introducción permite ubicar con claridad los términos en que se desenvuelven los políticos en esta etapa de Veracruz, especialmente los auto llamados opositores. No entenderíamos mucho si nos basamos en sus dichos, para ubicarlos hay que acudir a sus prácticas y a sus expresiones durante varias etapas; de ahí se verá si son consecuentes y tienen posturas firmes y serias. Esta forma de ubicar a los políticos es prudente y realista, sin duda será de utilidad para entenderlos y así saber de sus intenciones, reales o simplemente figuradas. A fuerza de repetirse la mayoría de los políticos han desgastado y vaciado de contenido sus mensajes, diciendo ocurrencias y dando prioridad a frivolidades.

En Veracruz vivimos con una obvia incertidumbre ante la sistemática oposición del PRI y MORENA a la propuesta de reestructuración presentada por el Ejecutivo de nuestra Entidad; sin argumentos o demagógicamente la rechazan en el Congreso; aquí vale la pena detenerse un momento y enfocar la mirada en esa inflexible postura partidista: aducen varias cuestiones para votar en contra, como que no hay información suficiente, que existe opacidad y que algo de lo que resulte como remanente se utilice en la deuda con Ayuntamientos. Ese es el discurso con el que pretenden justificar su oposición sistemática. Es de obviedad que tienen derecho a votar libremente, que pueden seguir consignas partidistas y, que, finalmente, estamos ante un juego de poder; nada de desgarrarse las vestiduras o fundar hogueras de la pureza. 

El punto es que mienten, que votan en contra por muy determinados motivos, como no facilitar nada al Gobernador de la alternancia e intentar debilitarlo. Eluden hablar claro, no le dicen la verdad a la gente porque sufrirían rechazo. En forma pública MORENA anticipó su voto en contra, en una postura adelantada, es decir, omitiendo lecturas y méritos de la propuesta, simplemente ir en contra porque proviene de un gobierno que no les agrada. Pero no hablan claro, inventan pretextos y caen en la clásica demagogia que se desliza a la deshonestidad y renuncian a jugar su papel representativo de los veracruzanos para limitarse a acatar una agenda partidista. Estamos ante un ejemplo contundente de una conducta demagógica donde se procede por ciertas razones pero se invocan otras para justificar la negatividad. Ahí hay deshonestidad consciente, lo que vendría a cuestionar sus intenciones en todo. 

Los legisladores tienen derecho a votar, juegan un papel; nadie podría asustarse de eso; la cuestión es su papel de representantes populares y la obligación de rendir cuentas, teniendo que definirse entre su fidelidad partidista y el interés ciudadano. Diputado que no consulte a sus representados está desnaturalizando su función y pasando a jugar un papel secundario. No es fácil pero habría que apelar al voto de conciencia cuando se les imponen condiciones y exigencias que los alejan de los ciudadanos de sus distritos y de la entidad veracruzana.


Recadito: Reestructurar deudas económicas y de sueños por una vida mejor para Veracruz.
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jueves, 2 de marzo de 2017

LOS PARTIDOS, XALAPA Y LA GENTE



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Es ineludible comentar los primeros pasos electorales que se están dando de cara a la renovación de los Ayuntamientos en los 212 municipios veracruzanos, desde la óptica ciudadana, el análisis político y el interés partidista; debo incluir las candidaturas independientes aunque no son todavía muy visibles. Es evidente que en la generalidad de los partidos políticos se ha acentuado el control copular, dejando en pocas manos, a veces en una sola persona,  la toma de decisiones sobre las candidaturas. Desde luego qué hay diferencias y matices entre ellos, con posturas extremas que van desde la realización de encuestas hasta simples dedazo. De la mayoría no se esperaba algo distinto, desde hace mucho tiempo son estructuras membretarias dirigidas con métodos centralistas. Tal vez los únicos o más sorprendidos son los miembros de Morena, al ver que, sin tomarlos en cuenta, formalmente un grupo de notables desde la Ciudad de México, decidió sobre las candidaturas; su ruidoso descontento tiene que ver con las expectativas que les despertaron haciéndoles creer que su partido, por llamarlo de alguna manera, era democrático; su entrada a la política real, donde se juegan intereses concretos y sus fines justifican sus medios, es hasta cruel y los desestabiliza. Hay otro rasgo muy consolidado en los partidos políticos, se trata del intercambio de aspirantes entre ellos, es decir, los brincos de un partido a otro de los precandidatos; cada vez es más común esa práctica, se da en todas las organizaciones políticas y las hace meros registros legales con fines electorales. 

En Xalapa, se va aclarando el panorama sucesorio lentamente, algunos partidos ya decidieron sus candidaturas principales, otros no tardan mucho en hacerlo. Hay de todo desde ahora, aunque haya que esperar un par de semanas para tener el cuadro completo. Más o menos los que suenan tienen un regular perfil y orígenes diversos, ricos en experiencias. Por la elección que se trata es muy importante la persona que se postule, dado que los electores se fijan en su trayectoria y capacidad. Los partidos cuentan, desde luego, pero no son todo, sobre todo en una elección que no está condicionada por alguna otra como ocurre en las de Gobernador y Presidente. Ahora sí, ya no bastará una vaca para que cualquiera gane. Es elemental contar con agenda municipal y xalapeña, con diagnósticos concretos y soluciones concretas, viables y participativas. Ese es el reto para su búsqueda de sufragios, teniendo que definirse y comprometerse quienes aspiren a gobernarnos; no bastan, más bien son prescindibles, las generalidades, las ocurrencias o las consignas de alcance nacional. Es previsible que la disputa por la mayoría se de entre la alianza "contigo, el cambio sigue" ( PAN- PRD) y Morena, con resultados de pronóstico reservado, sin menospreciar los afanes legítimos de otros aspirantes que, por sí mismos, son personas valiosas pero que no contarán con las estructuras fuertes, los recursos y el impulso de los partidos que los respaldan. 

La crisis política nacional enmarca esta próxima elección municipal, esto es, la debilidad de las instituciones, la violencia, la partidocracia, el desencanto con la democracia, las alternancias emproblemadas, la devaluación del voto, etc.. Es notable que los partidos en general se olvidaron de la gente, de sus necesidades e intereses; retórica aparte, las menciones a las personas son de algún discurso o en la escenografía que sirve a la oratoria vetusta y vanidosa. Si no se toma en cuenta a la afiliados para decidir se está desnaturalizando a los partidos, dejando de jugar su papel en la organización y representación de las demandas sociales y mecanismo de acceso al poder para la colectividad; en ese sentido, se atrofian esos canales de expresión y resultan absolutamente inútiles. La credibilidad partidista rueda por los suelos y se coloca en la incongruencia al eludir a sus bases, si no los toma en cuenta tampoco puede asegurarle nada a la ciudadanía. Descartada cualquier virtud en los partidos, emparejados en métodos, queda el escrutinio ciudadano respecto del perfil de sus candidaturas, enfocando su trayectoria, sus cualidades y aportes a la comunidad. De por sí, este tipo de elecciones le dan una gran relevancia a las personas como candidatos; ahora será mayor el peso del perfil de los aspirantes a la hora de ganarse la voluntad popular. Si hay quien piensa que las próximas elecciones son un paseo color de rosa, avísenle que vive en el error y que su despertar puede ser muy duro.


Recadito: Bienvenida a la real política a los compañeros de Morena, solo su convicción les evitará un muy previsible y amargo desengaño.


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viernes, 17 de febrero de 2017

DIÁLOGO POLÍTICO: FICCIÓN


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


No hablo del diálogo en general, en sus significados y efectos; no estoy pensando en lo que pudiera ser el intercambio de opiniones perfectamente normales entre los actores políticos o, simplemente, entre los ciudadanos que se interesan por los acontecimientos y el rumbo de la política en su entorno cercano y en el mundo. Me interesa decir algo sobre el tipo de diálogo, si se le puede llamar así, que se establece entre los líderes políticos nacionales y sus bases y simpatizantes. De entrada lo veo como inexistente o simulado. Veamos porqué:
Los dirigentes nacionales de los partidos políticos prácticamente nunca dialogan con nadie, a excepción de pequeños grupos de operadores y asesores. Como no hay diálogo o intercambio de opiniones tampoco se da un proceso de explicaciones y convencimiento, ni de enriquecimiento de las posturas. La relación entre líderes y sus bases es vertical y autoritaria.

Esa realidad es generalizada, se puede disfrazar demagógicamente o colgarle eufemismos pero en el fondo ocurre en todas las formaciones políticas. Veamos: el dirigente del PRI recorre el país para darse a conocer con sus sorprendidos líderes locales, quienes nunca lo habían visto en su partido. A esa gira le atribuye méritos que lo hacen afirmar en spots de radio que ha "conocido" de cerca la realidad de México y ha hablado con sus militantes; falso, no pasa de visitas relámpago a algunas ciudades, una o dos por Entidad, y de encuentros con pequeños grupos. En ese sentido es muy poco lo que puede ver de la región en que esté y de platicar con sus correligionarios. Otro caso paradigmático es el de López Obrador, quien recorre incansablemente nuestro país desde hace unos  25 años para dirigir discursos en las plazas públicas; a esas reuniones le llama asambleas, conferencias o actos públicos simplemente. Son mítines donde prácticamente solo habla él, de un corte entre artificial y anacrónico, con contingentes transportados en su mayoría y pensados como escenografía para la foto mediática. A ese monólogo no se le puede llamar asamblea, no existe el diálogo que le daría ese carácter. No hay, por tanto, intercambio alguno más allá de las porras y consignas. 

Es mucho peor la realidad del PRD, donde desde hace mucho tiempo se limitó casi hasta la extinción cualquier tipo de deliberación colectiva; más aún, la actual dirigente, Barrales, no ha puesto un pie en Veracruz, por ejemplo. Depende mucho de sus esquemas de trabajo y sus estilos cúpulares para que se abra intensamente la brecha entre los líderes del sol amarillo y sus bases, incluso con sus estructuras intermedias; lo digo a partir de otras experiencias, caso de Godoy, Navarrete y Mujica, quienes si recorrían y dialogaban. Ahora ya no hay nada de eso. El caso del PAN es distinto en tanto su modelo partidario de cuadros con un funcionamiento de instancias de dirección y muy poca labor extensiva a sus bases. 

Ese es el caso, no existe el diálogo político amplio que llegue a todos los niveles en los partidos, concentrándose las posturas en documentos de gabinete o en los discursos de los líderes. En esas condiciones la vida pública se empobrece, no se generan corrientes poderosas de opinión pública y tampoco se convoca a los ciudadanos para que participen informados, para que distingan proyectos y fortalezcan la vida social así como a la democracia. El modelo actual de relación entre los líderes y sus bases es muy limitado y negativo, no contribuye para activar la energía social y se encierra en un pequeño círculo que, en consecuencia, se vuelve vicioso o nocivo. Esas formas cúpulares y simuladoras  no distinguen de colores y proyectos, no digo ideologías porque simplemente no existen; lo mismo se dan en líderes de corte tecnocrático que en los líderes con más imagen popular.

Las mejoras de nuestro país pasan por un auténtico diálogo nacional, que inicie por los espacios de los líderes políticos y continúe en lo general. Hablando, opinando, preguntando, exigiendo y resolviendo tendremos una sociedad fuerte e instituciones funcionales. No tenemos porqué conformarnos con estos líderes tradicionales ni porqué ser simples espectadores; hay que demandar cambios de fondo y tener la voluntad de participar permanentemente en la vida pública.

Recadito: En las municipales próximas es fundamental razonar el voto por las personas...

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sábado, 3 de diciembre de 2016

GRANITO DE ARENA Y BUENA FE PARA VERACRUZ



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Logramos la alternancia para Veracruz, tan urgente e indispensable. Fue un proceso de oposición política y maduración ciudadana ante una auténtica degradación de la vida pública de este tan histórico y entrañable Estado. A pesar del desorden generalizado y envilecimiento institucional no era automático el cambio, hubo muchos obstáculos y resistencias poderosas cuasi crimínales para lograrlo. Dar el paso a lo que puede ser una transición democrática costó vidas y el arrojo de ciudadanos, líderes y partidos coaligados. Avanzar electoralmente fue mal visto por los puristas reales y fingidos que, en nombre de la abstracción, inconscientemente nos querían condenar al continuismo autoritario. 
El resultado electoral determinó todo lo que está pasando ahora y trajo efectos absolutamente inéditos: fuga del Gobernador, salida del Fiscal, difusión de datos reales de nuestra economía, protesta de Ediles, Legislatura revivida, etc.. Apenas perceptible en sus inicios, ahora hasta ruidosamente, se está viviendo un cambio político que se expresa en mayor participación ciudadana y en un  reacomodo partidista. La alternancia se instaló entre nosotros y vino para quedarse, logrando una revaloración del sufragio, ubicando al ciudadano en su fuerza y generando nuevas expresiones sociales. 
El desastre que nos hereda la administración Duartista es de efectos casi incalculables, no solo es asunto de números y pesos, hay otros indicadores a tomar en cuenta; hay datos  que marcan la decadencia institucional, la ausencia casi total del Estado de Derecho, las limitaciones al ejercicio de libertades, la precaria seguridad pública o ciudadana, el aumento de la pobreza, etc.. En ese ambiente de crisis, caos y decadencia se generan muchas irritaciones pero también enormes expectativas que exigen explicaciones para la mesura y coherencia para el convencimiento.
Nadie debe obviar el origen de nuestros males, si bien pesa determinantemente la figura del exgobernador tampoco es como para omitir el papel de su partido y sus legisladores; lo siguieron y avalaron en sus locuras, guardaron silencio ante los atropellos que le cometían a periodistas, jubilados, maestros, jóvenes, etc. Saber qué pasó y quien son los responsables  dará confianza a los esfuerzos del nuevo gobierno y permitirá que la ciudadanía valore los cambios en su justa dimensión. Ni permiso para el error ni prisas de ocurrencias. 
La gente demandará resultados pronto y será muy exigente con el nuevo Gobierno. El margen de error es mínimo, una falla vale por tres en una administración de dos años. La línea es muy clara: gobierno honesto, austero y cercano a la gente. Habrá que traducirlo en hechos y resultados. Desde el arranque plena seguridad en los trabajos y logros inmediatos, tiene que percibirse el cambio hasta en los detalles. En unos días, ya en ejercicio de Gobierno, no habrá justificación para no hacer todo bien, los recuerdos de los causantes del desastre se irán borrando y los nuevos serán los responsables ante la gente.
Como debe haber Gobierno y algunos tienen que dar la cara y ocuparse de los asuntos públicos, la coalición del rescate de Veracruz, nos convoca a integrarnos a tareas del Ejecutivo; hay que hacerlo con la convicción de que somos parte de un cambio, que estamos obligados a aportar un grano de arena y que impulsaremos la transición democrática. Veracruz tocó fondo, es tiempo de su despegue con apertura, liderazgo y visión. La voluntad cuenta y es poderosa pero necesita organización y presencia; con esas bases los ciudadanos pueden ser protagonistas.

Recadito: Cambio de cancha pero con el mismo espíritu solidario, de lucha y convicciones.
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viernes, 28 de octubre de 2016

LOS RIESGOS DE LA ALTERNANCIA EN VERACRUZ

Foto: Universal


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

La alternancia en Veracruz era indispensable para recuperar un rumbo mínimo de desarrollo, gobernabilidad y justicia; la única posibilidad radicaba en una alianza de centro democrático materializada por el PRD y el PAN; no fue nada fácil lograrlo, todavía ahora se siguen brincando múltiples obstáculos de un régimen que se resiste a morir. Esta alternancia debe vencer el escepticismo reinante sobre esos fenómenos políticos, demostrando que valió la pena impulsarla a pesar de las malas experiencias de otras entidades federativas donde solo hubo cambios de siglas y nombres. Veracruz debe demostrar que su proceso es autentico, que va a cumplir las expectativas y no defraudar las esperanzas de sus habitantes que anhelan una vida normal, segura y de progreso. Es obvio que hay retos y riesgos enormes. Que todo está por hacerse, que no hay referente local, propio; se deberá aprender pronto y bien, haciendo y corrigiendo; cuenta la voluntad de cambiar pero no es suficiente.

Hay factores que pueden ser definitorios a la hora de concretar los cambios, además del compromiso escrupuloso del nuevo Gobierno, como es el papel que jueguen las oposiciones, especialmente MORENA y el PRI, quienes pueden contribuir para que Veracruz salga más rápido de la crisis o constituirse en obstáculos; el PRI debe repensarse como fuerza política, ganándose con autocritica y humildad un lugar en el nuevo escenario político de Veracruz, sin pelear impunidad, deslindándose del grupo  que nos hundió y pagando a tiempo el costo que requiera ser la matriz de dicho grupúsculo; MORENA tiene que comportarse como fuerza propositiva, que tiene capacidad de proponer, aportar y construir, de otro modo dejara pasar su momento. En ambos casos estamos ante una gran  incógnita, de su rol constructivo o no, dependen sus posibilidades futuras: apoyan a VERACRUZ y se les premia o la hacen de obstáculo y se les castiga.

Es tan real y rápido  el cambio político en Veracruz, con mucho de inédito, que a muchos les pasa de noche, se rinden ante la obviedad o, de plano, los deja inmóviles. Es necesario ajustar las visiones para los periodistas, los políticos, los actores públicos y la ciudadanía en general, de tal manera que tengamos una comprensión básica del fenómeno de la alternancia y la transición que está ocurriendo ante nuestros ojos, para ser protagonistas consientes y no simples observadores. Mucho de lo que está  pasando en estos días nunca lo habíamos visto y es resultado del esfuerzo ciudadano organizado por fuerzas políticas y lideres valerosos. Es tan grande la información a la que tenemos acceso y tan variados los enfoques, con algo de especulación o fantasía, que puede ocultarse lo sustancial en velos mediáticos o tendencias interesadas. La velocidad de los acontecimientos dificulta su comprensión y la cantidad informativa los puede distorsionar. Resultan indispensables, por  tanto, la  claridad en los mensajes de la coalición próxima a Gobernar.

En las alternancias, como en las guerras y las revoluciones guardando las proporciones, ocurren actos de conversión simulada en las filas derrotadas, presentándose situaciones de camuflaje de quienes combatieron el cambio y, en el suelo, pretenden engañar para subirse al camión renovador. Hay que poner mucho cuidado en ese fenómeno y no permitirlo, no debe haber impunidad para quienes dañaron a nuestro Estado y mucho menos espacios en el nuevo Gobierno. Por supuesto hay que tener criterio y ser tolerantes con los servidores de carrera informal que hayan dado muestras de profesionalismo y honradez. Aunque cueste más el gobierno de la alternancia debe ser de transición a la democracia, planteándose un cambio de régimen, en el sentido de modificar profundamente las reglas del arreglo político y desmontar las estructuras autoritarias. Con ese propósito fundamental la convocatoria social y política debe ser amplia, requiriendo definiciones de las fuerzas políticas y de la sociedad civil organizada. Trascender los simples cambios de siglas y personas debe ser la finalidad principal del nuevo Gobierno, para honrar sus compromisos y hacer que valga la pena el voto por la alternancia, dejando un magnifico referente desde Veracruz para México.


Recadito: De Gobierno ausente pasamos a Gobierno fallido y ladrón en Veracruz.


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viernes, 23 de septiembre de 2016

VA LA ALTERNANCIA POR EL BIEN DE XALAPA

xalapa.gob.mx/

Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


La realidad de nuestro municipio impone la necesaria alternancia en su Gobierno, en el Ayuntamiento; es cuestión de hechos y deseos, pero más, mucho más, de las realidades que estamos viviendo; hay un agotamiento y tendencia a la descomposición del modelo actual de Gobierno, con líneas de apoyo a los privilegiados, a las elites, apego a prácticas clientelares y una mera administración de los recursos, sin que se asome una visión de desarrollo democrático; con un par de fallidas excepciones siempre ha gobernado el PRI en Xalapa, sin incorporar mejores prácticas de Gobierno y sin asumir un pleno compromiso democrático; eso debe cambiarse. Otro factor a tomar en cuenta es la alternancia ocurrida a nivel Estatal, por lo que también se impone su homologación municipal. Para aprovechar el impulso  transformador  y coordinar ciertas políticas públicas sería importante y oportuno que se emparejaran las alternancias en ambos niveles como una experiencia de cambio conjunto, con una línea común y el impulso a metas de mayor nivel cualitativo.

La alternancia supone que el PRI  entregue el poder político de nuestro municipio, lo cual no será difícil dado el desplome espectacular del partido tricolor en Xalapa; no se ve como pueda mantener su mayoría en el Cabildo, ya sin peso en el ánimo ciudadano en virtud del desastroso papel jugado a nivel Estatal, con un Gobierno de mala imagen y repudiado por propios y extraños por sus resultados al menos en los últimos doce años; prácticamente no tiene candidatos competitivos, saldrá con alguien pero solo para llenar el requisito. Es altamente probable que se desfonde sin el respaldo popular y por la fuga que sufra de muchos de sus grupos, de los  que siempre han querido regidurías y ahora tienen la oportunidad de alcanzarlas si se van como planilla independiente. En ese escenario el PRI la tiene sumamente difícil y es firme candidato a la derrota en estas próximas elecciones. 

En ese sentido las posibilidades son mucho mayores en MORENA y la coalición PAN-PRD siempre  y cuando cuiden las formas democráticas a la hora de definir sus candidaturas. En MORENA  ocurre un fenómeno ya observado en la trayectoria del PRD, la de una incipiente descomposición, solo que al partido del sol azteca le ocurrió a una década  aproximadamente, mientras que, a MORENA, apenas le lleva un par de años cuando mucho; me refiero a la división, es decir, la pluralidad no reconocida y correctamente procesada, a la transgresión de la legalidad electoral, con sus candidatos adelantados o provenientes del PRI y, lo peor y más nocivo, la carencia de autocritica y una sobrada actitud de soberbia, pensando que ya tienen en la bolsa los triunfos, sin unir, planear, luchar y convencer; con esa actitud se pueden llevar una desagradable sorpresa y golpearse la frente. Si no analizan correctamente la coyuntura municipal, si creen que la gente vota igual siempre y por quien sea, pueden llevarse una terrible decepción.

La otra fuerza viable para lograr la alternancia y ganar la mayoría en el cabildo es la coalición PAN-PRD, sin embargo pueden cometer errores básicos que le hagan más difícil o imposible lograrlo; si creen que es fácil, se equivocan; si no se abren, pierden; si les gana el triunfalismo, pierden; si no procesan correctamente, si no hacen consensos, si no respetan, pierden. Se requiere la serenidad y apertura necesarias para convocar, escuchar a los diversos y hacer transparente su proceso interno, por estrategia electoral pero también por compromiso democrático. Sería normal y muy positivo que la coalición avanzara con gobiernos municipales, especialmente los municipios grandes, en ellos Xalapa. Todos los partidos tienen el mismo deber de la trasparencia y la apertura, no son dueños de los cargos públicos, ya es hora de que eleven su mira y asuman un compromiso mayor con la ciudadanía y la democracia.

En forma muy marginal, excepto en MORENA que se presenta como algo nuevo y actúa a la antigüita, ya se empiezan a ver movimientos de ciertos aspirantes a la presidencia de Xalapa, todavía en forma muy tímida y eufemística; aparecen algunos nombres que parece que quieren ser candidatos, sin quedar claro si van por partidos o de manera independiente; lo que no se ve por ningún lado son las ideas, las propuestas y los proyectos para nuestro municipio, siendo esa parte, vital, la principal carencia del proceso que llevara a la renovación del Ayuntamiento Xalapeño. Ese vacío se tiene que llenar, con ellos o con quien sea, pero hacerlo en bien de las necesidades de Xalapa, no puede ser que cualquiera se anote y no tenga ni el diagnostico ni los planteamientos de fondo para nuestro municipio; hace mucha falta que se hable de nuestras carencias, de las debilidades que nos abrazan y también de nuestras fortalezas y de nuestros valores. Para tal fin se requieren pronunciamientos claros y oportunos, foros y debates.

A mi parecer la carencia más importante, que incide en todos los problemas del municipio, es la inmovilidad del Cabildo, porque no lo dejan o porque no quiere; es urgente que asuman su papel como representantes de la ciudadanía, entendiendo que están ahí para opinar, proponer y ejercer; siendo un cabildo plural, es verdaderamente urgente que alcen la voz, que defiendan causas del municipio en el presupuesto, en las agresiones que sufrimos de hordas primitivas, en la seguridad, en los programas sociales y en la participación ciudadana. El cabildo puede ser un autentico Gobierno si se lo propone, sin tener que reproducir el presidencialismo anacrónico que se ha manejado tradicionalmente. Es mucho lo que se puede hacer si los ediles se ponen a trabajar, si dejan de ser simples compañías del presidente, si alzan la voz en lugar de la mano, si dejan de cuidar sus propios intereses y abrazan causas de la ciudadanía.



Recadito: Con un cabildo democrático habría freno a las hordas primitivas que atacan a Xalapa.
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jueves, 4 de agosto de 2016

PRD VERACRUZANO: RENOVARSE O MORIR






Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Ha llegado el Partido de la Revolución Democrática (PRD) a una situación límite, en donde debe preguntarse si es viable, cómo sobrevivirá y el papel que debe jugar en la política nacional y, en lo particular, en el campo de la izquierda. En forma cruda, creativa y abierta debe hacer el análisis de rigor para ubicar su momento y plantearse la perspectiva inmediata y de plazo regular. No debe ni puede utilizar el recurso de la simulación y la práctica del "gatopardismo", a riesgo de mal ocupar  el tiempo y perderse en una crisis terminal. Por su origen, por la esperanza que ha representado para millones de mexicanos, por la memoria de los perredistas que ofrendaron su vida para lograr un cambio democrático y por el aporte que todavía puede dar en defensa de los derechos humanos, de la lucha por la igualdad y la representación realista de causas sociales, el PRD está obligado, es una responsabilidad mayor, a hacer el intento de renovarse y caminar independientemente con su propia identidad al lado de la gente, del pueblo y de la ciudadanía que merece otro país, con progreso, felicidad, inclusión y seguridad.

La firma del Pacto por México, más por las formas y cortedad democrática, la vida interna tormentosa que da muy mala imagen, el estilo atrapa todo que tuvo su clímax en Iguala, la muy limitada vida propia en términos  democráticos que no pudo contrastar y superar al caudillismo, ser modelo superior, y la desbandada oportunista en las entidades, caso Veracruz con el PRD-ROJO, vienen derrumbando al PRD como opción política, con serios descalabros electorales y disminución acelerada de su potencial. Sobre esas bases debe plantearse una ruta diferente, que consolide pasos de independencia como el logrado en Veracruz, en las recientes elecciones de Gobernador y Diputados. Es indispensable que el PRD se cuestione qué es lo que quiere, qué persigue, porqué lucha y cuáles son sus objetivos. En las respuestas vendrán las consecuencias de una estrategia  de reconstrucción y de relanzamiento en todos los sentidos. Debe revisar su identidad, definir si es o no de izquierda y, luego, que tipo de izquierda. Si la respuesta es afirmativa, deberá abordar su vida interna, deslindándose categóricamente de la corrupción en su seno, separándose tajantemente  del pragmatismo exclusivo y desbordado; si el propio partido no se respeta, no hay manera de que la sociedad lo respete, volviéndose motivo de burlas y deslindes; es algo masoquista ver el espectáculo de quienes atacan a los dirigentes o candidatos para, en unos días, aparecer dando consejos de disciplina y decencia; no confundir con el debate político, con la indispensable crítica y la deliberación natural en una fuerza que se pretende democrática.

El PRD no debe omitir su papel fundamental en el compromiso social, trabajando de cerca con las inquietudes y protestas sociales, abriendo las puertas a los jóvenes y a los colectivos variados, siendo solidarios con las protestas sociales justas y pacíficas. Debe entenderse que no hay futuro en el auto consumo y el burocratismo. Se es un partido comprometido hasta las últimas consecuencias, sin media tintas, o se desintegra en el oportunismo y en la mera actividad electoral, como un registro más, que si no se cuida, se pierde. Ser una fuerza confiable, con autoridad moral, para los ciudadanos. Que nos vean con respeto, que tengan la garantía de seriedad en sus denuncias, propuestas y luchas.

En Veracruz logramos la alternancia, valiosa por si misma pero retadora en todos los sentidos. En primera hay que darle la dimensión exacta a un cambio de régimen de casi 90 años, lo cual implica entenderlo en su profundidad y tener la mentalidad adecuada para enfocarse a tomarlo como el gran principio de una transformación mayor. El PRD se ganó el derecho a ser parte de un gobierno de coalición pero no debe fundirse con el aparato público y desintegrarse, sería un error monumental e irreparable; tampoco debe mandar a perredistas exclusivamente a los puestos públicos, su papel no es de colocación de empleos, sino del aporte de una visión de sentido social y democrático a través de sus mejores perfiles; en ese sentido el PRD deberá marcar un línea distintiva, fina si se quiere, con el Gobierno de la alternancia; ser parte del Gobierno sin fundirse en él.

Soy un convencido de que el PRD tiene un lugar en la izquierda mexicana, tan solo bastaría hacer un contraste con otras expresiones del mismo signo para darse cuenta rápidamente. Pero no basta lo declarativo y la propaganda, hacen falta definiciones claras y conductas transparentes; ser una mejor izquierda supone, como mínimo, contar con una vida orgánica, tener estructura, practicar la democracia, deliberar colectivamente, ser tolerante, ser incluyente, ser creíble, tener metas concretas y de evolución gradual, La izquierda democrática y liberal que debe ser el PRD abraza la construcción ciudadana como la estrategia normal, medible y sana de acceder al poder, sin asaltos imaginativos a los palacios y el providencialismo. Tal vez en la posibilidad libertaria con sentido democrático radica la principal diferencia con otras manifestaciones de izquierda en nuestro país.

Lo obscuro del panorama para el PRD no admite simulación y oportunismo, al contrario, solo la plena conciencia de esa realidad y la voluntad de transformarla puede permitirle ocupar un lugar destacado en la vida pública y aspirar a gobernar desde municipios, pasando por Entidades federativas y llegando a presidir a nuestro país. La autocrítica debe ser descarnada pero las medidas de remedio mucho más fuertes; es ahora o nunca, si no se hace algo de profundidad seremos una fuerza marginal y en progresiva descomposición; hay muchos antecedentes al respecto; si alguien cree que nunca va a ocurrir, simplemente que sigan en lo mismo y se esperen un poco para verlo; no habrán entendido nada. El PRD es factor de transformación social, con todo lo que supone de programa y fuerza electoral, o no vale la pena.

Recadito: Desde el PRI pero también desde el PRD, los que atacaban ferozmente a YUNES, ahora vienen con la cola entre las patas; destaca un personaje cómico conocido como el "trastupijes"...


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viernes, 8 de julio de 2016

LAS IZQUIERDAS VERACRUZANAS



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Dejando pendiente la actualización del concepto de izquierda, con su esencia pero dinámica, es de obviedad hablar en plural de ellas; nadie debe con seriedad postularse como el portador exclusivo de esas ideas y posiciones políticas. Actualmente se debate si el PRD todavía tiene un lugar en el sistema de partidos mexicanos y sí representa una postura de izquierda. Yo soy de la idea que si tiene su espacio y que legítimamente puede ostentarse como izquierda, sin olvidar sus rezagos organizativos y de línea política; al menos en Veracruz, recuperó parte de su esencia y, ya como parte de la alternancia, puede reconstruirse y relanzarse.

Hay movimientos y partidos, el segundo supone estructura, reglas, vida orgánica y conducción colectiva; el PRD debe reafirmarse como partido político. La lucha por el poder es un proceso necesariamente gradualista, de construcción a plazos, de avances regionales y gira sobre visiones duraderas; no se repetirá el asalto al "palacio de invierno", "al cuartel de Madera" o al "Moncada"; no hay una tierra prometida que oculte errores y justifique todos los sacrificios.

Una izquierda democrática tiene diversas voces, no explica todo con consignas y trasciende el blanco y el negro. No debe tener un pensamiento único, sin crítica y autocrítica, a riesgo de caer en simplismo y obviedad es elementales. Si va a elecciones, como partidos, debe ser profesional y claramente diferenciada de otras posiciones sobre la base de propuestas y programas. Victimizarnos teniendo jugosas prerrogativas tiene sus límites y fácilmente cae en la demagogia.

El compromiso democrático debe ser un rasgo indeleble de las izquierdas, sin ningún titubeo, con su apuesta consecuente con la legalidad y el rechazo a todo tipo de violencia; si no somos capaces de ganar en votos la voluntad popular no debemos acariciar intentonas de facto. La democracia finalmente no tiene adjetivos. El debate sobre su calidad y eficacia es de otro momento; debe preservarse lo básico. Las izquierdas partidistas no deben recrear el vetusto y nocivo clientelismo que nos hereda el PRI; el clientelismo aunque se vista de izquierda clientelismo se queda.

Las izquierdas deben distinguirse por su lucidez, por sus aportes culturales, por su sentido social, por su compromiso democrático y por la reivindicación de causas y derechos de mayorías y minorías; no se pueden dar el lujo de abrazar banderas conservadoras. Si tienen que correrse al centro político para romper controles autoritarios, como en Veracruz, adelante, son cuestiones tácticas para transitar a la democracia; bien lo vale la libertad y la justicia.

Las izquierdas son nobleza y sensibilidad por definición, se suman a causas justas y son portadoras de formas políticas sencillas; el político de izquierda no viste uniforme pero si se asemeja al ciudadano común. Hay rasgos que perduran en el tiempo, esencias, pero el compromiso con la democracia es más reciente y el más difícil de asumir plenamente. Hay quienes se benefician y forman parte del sistema pero juegan con un discurso contestatario para agradar al público, para atraer simpatizantes a partir de consignas y ocurrencias.

Los movimientos de izquierda tienen su espacio, se respeta; los partidos de izquierda están muy obligados a reflexionar sobre la coyuntura y su papel en ella, a abrir espacios de debate, a fijar posturas claras y sistemáticas sobre el contexto social y los gobiernos, a desarrollar niveles aceptables de institucionalización y conducirse con seriedad. Son colectivos por definición y los promotores democráticos de ciudadania. No sirve la simpleza, la ignorancia, la descalificación y la ocurrencia si aspiramos a una vida pública democrática. La izquierda puede ser muy útil si estudia, es incluyente, abraza causas y sostiene una línea clara respecto del poder.


Recadito: La dictadura veracruzana termina en barbarie.
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jueves, 30 de junio de 2016

KIT DE IMPUNIDAD Y LA PIÑATA VERACRUZANA





Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


El cierre del sexenio priista en Veracruz, esta resultando más pesado, espectacular e ignominioso de lo que el menos pesimista hubiera pensado. En un afán vengativo, de odio y búsqueda de impunidad el Gobernador saliente y la mayoría de los diputados están tomando medidas que son de una obviedad anormal, ilegitima, antidemocrática, inmoral y profundamente irresponsable. Tan solo por tiempo ya no les corresponde a ellos tomar estas decisiones; hay mucho de indignidad y falta de decoro en el impulso de esas medidas. Pretenden comprometer porciones del presupuesto, cargos claves en la gobernabilidad y la transparencia, la nómina y las deudas; son medidas absurdas que tendrán efectos cuando ellos ya no estén. Si no fuera porque son capaces de eso y más, uno pensaría que está ante una obra de humor negro. Exhibe el gobierno una pobreza política inmensa que mucho habla, para mal, de las formas en que han gobernado con resultados desastrosos en todos los órdenes.

Era más o menos común que en los municipios, casi siempre los más pequeños, los presidentes salientes se tomaran la libertad de basificar a los empleados de confianza, que casi siempre eran sus amigos y familiares; lo impactante es que, por ahora, también lo quieran hacer a nivel estatal; ya no es un gobierno "bananero" simplemente, por su primitivismo pasa a ser de nivel "chicharronero". Es un espectáculo de degradación del servicio público, que contamina la vida pública y que afecta a toda la sociedad. Este tipo de gobernantes y diputados, abyectos y pusilánimes, son el origen de la violencia y la corrupción que azota a Veracruz. El daño moral y político que le hacen a nuestro estado  es incalculable; son todo lo que no se debe hacer, son un mal ejemplo para las nuevas generaciones. Afortunadamente, siendo un problema político, muchas de las decisiones que tomen son perfectamente reversibles.

La sociedad se indigna, aprende y participa; es el saldo positivo de esta exhibición de desvergüenza e inmundicia. Van a tener un costo político personal los que avalen el kit de la impunidad; sin duda también le va a pegar en apoyo al todavía partido oficial. Los ciudadanos se darán cuenta de la importancia de participar, de ser vigilantes y estar informados; nunca más votaciones en blanco, apoyos incondicionales y silencios que se vuelven cómplices. Este tipo de gobiernos han llegado a estos niveles de degradación porque la sociedad lo ha permitido o porque las fuerzas democráticas no han tenido la capacidad de detenerlos.

Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata reza un dicho popular que es aplicable a nuestra circunstancia local; el ejecutivo propone aberraciones con la confianza de contar con diputados abyectos y sumisos, ambos tienen una carga pareja de responsabilidad. Si esas maniobras salen adelante, las dos partes tendrán que asumir las consecuencias legales y políticas de sus actos, pero sobre todo el repudio popular. Hoy más que nunca se pone en cuestión el papel de los legisladores en el sentido de  asumir la representación popular que se les confirió o seguir simulando y haciendo el trabajo sucio al ejecutivo estatal.

Vamos a ver en estos días hasta donde llegan los que ya se van, si algunas cuestiones eran cortinas de humo solamente y si tienen la inmensa y destructiva irresponsabilidad de llegar tan lejos en la degradación de las ya de por si débiles instituciones que tenemos. Su nombre quedará en la memoria popular y será asociado invariablemente a su partido; prácticamente estarán sepultando por mucho tiempo las posibilidades de recuperación del PRI. Sería muy oportuna la intervención federal para poner orden y el deslinde del priismo local para no tener que cargar con todo el costo que les van a dejar este grupo de aventureros. Puede parecer utópico pedir congruencia a todos los priistas y a su clase política, pero no hay de otra, vienen siendo indispensable si quieren tener un papel normal y aceptado socialmente en el nuevo escenario político de Veracruz.

Ahorita están envalentonados todavía, pues conservan el control del aparato público, ya veremos en unos meses si siguen con la misma desmesura; dudo que resistan la presión social; aprenderán que los abusos se aplacan, que no son impunes, que la gente cuenta y verán como tienen que salir huyendo en peores condiciones. Debieron haber entregado sin problemas, sin traumas y aportando armonía a Veracruz; no lo quieren así y en esa actitud "chicharronera" llevaran su penitencia. Veracruz, no es piñata, no vamos a permitir que lo  sigan golpeando por afanes de impunidad y ambición; a partir de ahora se respeta y se cuida, en ello nos va la paz pública, nuestra tranquilidad y el desarrollo social y democrático.



Recadito: La coyuntura exige posiciones muy claras de todas las fuerzas políticas veracruzanas.
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jueves, 9 de junio de 2016

ALTERNANCIA Y TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Con un enorme esfuerzo ciudadano, el liderazgo de Yunes Linares y la alianza entre el PAN y el PRD se logro la alternancia política en Veracruz; los intentos por evitarlo fueron complejos y crueles, con todo tipo de amenazas, la división opositora y la guerra sucia en extremo. La alternancia supero una elección de Estado y la determinación cupular de los detentadores del poder de no entregarlo pacíficamente. Solo la valentía a toda prueba del ahora gobernador electo, la sensatez de los opositores y la claridad de los ciudadanos hicieron posible un acontecimiento verdaderamente histórico por estar relevando a un partido que ha gobernado por 87 años. Increíblemente pudo haber sido diferente el resultado, favorable al tricolor, si no se hace lo necesario con unidad y firmeza. Aunque parezca broma es real que no querían irse, que hicieron hasta lo imposible por no perder; la guerra sucia que le armaron a Yunes Linares fue monstruosa y en algo afecto su tendencia ganadora. El PRI  pierde mucho pero su realidad es todavía mas  desoladora, sin el aparato público, la guerra sucia y el control de medios su nivel de representación debe ser la mitad de lo que se le reconoce oficialmente. Se pone aprueba si sabe y puede sobrevivir en condiciones de oposición.
La alternancia permite un gobierno de coalición donde estén los partidos que la hicieron posible y ciudadanos sin filias políticas que tengan la capacidad y el perfil adecuado. No es un gobierno de una linea ideológica exclusiva, vendría a ser de centro democrático, sentaría las bases para la recuperación del Estado de Derecho, la vida democrática, la honradez y el desarrollo. Hay que darle contenido a la alternancia, cumplir las ofertas de campaña y demostrar que todo se puede hacer mucho mejor al menos a la ultima decena de años en que ha gobernado sin limites un mismo grupo. Las expectativas son enormes, hay que explicar la realidad en que se reciba la administración, hablar con la verdad, convocar ampliamente, construir consensos y dar resultados lo más pronto posible. Lo deseable es que la oposición asuma una postura responsable en general pero especialmente en el congreso que, afortunadamente, tendrá una composición plural, permitiendo su autonomía y jugar un papel de equilibrios de poder.
De los partidos políticos el mas fortalecido es el PAN que, a su posicionamiento tradicional, sumo  la simpatía por el candidato a gobernador; el PRD fue clave para el resultado, sin el simplemente no se hubiera ganado, lo cual habla de lo correcto de su linea aliancista anteponiendo el interés de Veracruz a los propios; el PRI queda casi agónico, sin el ejecutivo y con una presencia pequeña en el congreso, con una fuerza que se le puede diluir si adopta un papel rijoso y de poca colaboración; Morena obtiene un resultado enorme y atípico, que no corresponde al perfil de sus candidaturas pero si a ser un canal muy claro de inconformidades como la de los petroleros, los maestros, los universitarios y los jubilados, entre otros sectores que, independientemente de la falta de ideas y propuestas, estuvieron dispuestos a darle sus votos.
Viene un escenario inédito, totalmente desconocido para todos; habrá que acostumbrarse, poco a poco, a ello; para evitar el rió revuelto que aprovecha el saqueo y la delincuencia se requiere mano firme del gobernador electo, colaboración institucional del gobernador saliente y claridad de los tiempos y metas del equipo llamado a gobernar. Hay muchas materias donde se debe trabajar en lo inmediato, tanto en lo legislativo como en la administración; tal ves lo primero es atender las deudas y la seguridad; de la revisión de la deuda saldrán responsabilidades y recuperación de recursos; de la seguridad vendrán inversiones, empleo y reactivación económica. Se podrá demostrar que hay posibilidad real de practicar otro tipo de política, con espíritu democrático, incluyente, sana, democrática y útil socialmente.
El éxito de la alternancia tiene que ver con la transición a la democracia, ante cuya convocatoria todos deberíamos acudir, sin pretextos o posturas irreductibles. Hay que insistir que las oposiciones, PRI y MORENA, deberían asumir una postura responsable en primer lugar con sus votantes, quienes les dan la confianza pero no cheques en blanco; los sufragios no son propiedad de los partidos, no pueden hacer lo que quieran con ellos, también tienen obligaciones que cumplir. El llamado del nuevo gobierno tiene que ser muy claro, apelar a la crisis que vivimos, ser generoso, incluyente y muy preciso en las grandes tareas que tenemos enfrente.
Para todos, sociedad y clase política, la alternancia plantea un reto formidable, requiere aprender a vivir en democracia; costaría un poco asumir las conductas adecuadas, el único problema es que no se cuenta con mucho tiempo para cumplir con las principales demandas ciudadanas; en ese sentido el nuevo gobierno debe colocar sus prioridades en la vida publica, dejando claro por donde va a caminar, que tiempos llevaría resolver los problemas y que, por su complejidad, seria materia transexenal
Pienso que si el PRD  quiere jugar un papel tanto en el gobierno de coalición como en el futuro inmediato debe renovarse, deslindándose de los mercenarios que jugaron con el gobierno, depurando sus filas, no integrándose todo a la administración, reinventándose y ratificando su política de alianzas para las elecciones municipales en puerta. No la tiene fácil, en las nuevas condiciones nacionales su panorama es complicado; acá cuenta con el triunfo, si lo entiende y aprovecha positivamente  puede sobrevivir.

Recadito: Mi agradecimiento al equipo que me acompaño en la candidatura y mi compromiso con quienes me tuvieron la confianza con su voto.

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sábado, 4 de junio de 2016

MICRO Y URGENTE GRANITO DE ARENA


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Recibí varios exhortos, algunos de ellos de personas muy prudentes, a no participar en la candidatura a diputado local, con argumentos distintos; se me planteaba mi lejanía y diferencias con los dirigentes del PRD, pero sobre todo me decían que ya estaba muy posicionado el partido Morena. Por convicción de la alternancia me inscribí en el proceso interno, resultando designado por medio de una encuesta; a partir de esa decisión fui blanco de ataques viles y cobardes de un grupúsculo corrupto que se ha apropiado patrimonialmente de las siglas del PRD en Xalapa; a estas alturas las candidatas de morena y el PRI, con ropajes diferentes, ya realizaban precampañas desde hacía unos dos meses como mínimo, es decir, había inequidad de facto en la competencia electoral.

Estoy plenamente convencido de la necesidad de la participación política, de ser protagonista y de aportar algo en la causa democrática. Desde que se anunció la posibilidad de pactar una alianza opositora me pareció absolutamente correcto en la idea de sumar fuerzas para vencer a la semi dictadura que nos rige. Haberla concretado significó la superación de obstáculos formidables y la apertura de la esperanza para los veracruzanos.

Encabecé una campaña de 30 días que se traduce en extenúantes recorridos, reuniones vecinales, foros y encuentros temáticos; el saludo respetuoso multiplicado en miles fue la labor cotidiana por excelencia, siempre correspondido con educación; del saludo pasamos a los diálogos, cercanos, aveces masivos, donde se presentaba la invaluable oportunidad de dar respuesta a las dudas, aclarar puntos, ampliar los temas y precisar los términos de nuestros acuerdos y presencia. De gran satisfacción es haber estado, hasta en dos ocasiones, en los tianguis más grandes de Xalapa, populosos, dinámicos, con una extraordinaria pero sobre todo respetuosa respuesta. Es en la calle, en las casas y lugares de reunión donde conoces el humor y ánimo de la gente; donde se pone a prueba tu capacidad, tu tolerancia y se muestran las verdaderas intenciones que traes.

Los voluntarios, especialmente las compañeras, que participaron en la campaña, son únicos en solidaridad y entrega; lo hacen desinteresadamente, pensando en los demás; su labor es invaluable, muy apreciada y de una calidad ciudadana de lo más comprometido. Con ellos y ellas aportamos nuestro granito de arena en la construcción democrática, cumplimos con un deber y damos rumbo a lo que debe ser la vida pública: pluralismo, reglas y tolerancia.

Los peores pronósticos se han cumplido, no nos enfrentamos a un partido sino a un sistema que practica una elección de Estado, que nos trata como enemigos y que, por medios cuasi delincuenciales, se aferra al poder. Evidentemente no hay juego limpio ni elecciones libres, tal como corresponden a una especie de dictadura. El continuismo es peligroso y producto de un círculo vicioso, a mayor corrupción electoral más gobiernos inútiles y cómplices que garantizan el éxito de la delincuencia.

Veracruz está urgido de alternancia; el PRI tiene 87 años en el poder, eso significa contaminación total de las instituciones y franjas de la población; sin la transición a la democracia no tendremos Estado de Derecho, viviremos en la ley de la selva, con gobierno bananero, y siempre en peligro por la violencia combinada entre el Gobierno y la delincuencia. Tales tareas históricas juntó al PAN y al PRD, en alianza electoral, anteponiendo el interés general y pensando en una agenda local; no hay razones para no sumar a la coalición opositora.

Se ha hecho un gran esfuerzo, con ideas y visión; no dudo de la integridad y la capacidad de nuestro candidato a gobernador; los cambios políticos y sociales están precedidos de movimientos, corresponden a una coyuntura y tienen al frente a líderes, a personas que simbolizan esas aspiraciones. Espero que se venza al abstencionismo, que se supere la indecisión y que los votos mayoritarios sean para el gran cambio; me niego a envejecer o morir viendo la mediocridad y degradación de los poderes y los políticos; me niego a ver qué la vida pasa frente a mí y no pienso en los niños y los jóvenes, a quedarme callado, a buscar mi beneficio, a ser palero del poder; como me niego a todo eso, mi lugar está en la lucha desde el campo opositor. Confió en que Veracruz resurja, por si o rescatado



Recadito: Es obvio que él Trastupijes y su parentela no se respetan ni así mismos; quedaron en mercenarios despenseros.
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