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viernes, 27 de octubre de 2017

MOPI: UNA EXPERIENCIA PARA VIVIRSE



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Recién se cumplieron veintiocho años de existencia del Movimiento Popular Independiente de Veracruz, cuya presencia es significativa en varios municipios veracruzanos, especialmente en Xalapa, donde se fundó. Para celebrarlo, en el sentido más amplio del término, gustosos, se llevan a cabo diversas actividades de difusión, festejos y reflexión abierta y autocrítica, donde amigos del MOPI, que nos conocen bien y han acompañado en algunos tramos de nuestro recorrido, exponen libremente su opinión ante una concurrencia plural y representativa de la sociedad local. En el MOPI, los años no son simples hojas del calendario ni acumulación inercial de tiempo, al contrario, siguen siendo experiencia satisfactoria de convicciones y convivencia fraternal, con resultados concretos de gestión social, la reafirmación de nuestras ideas y estilo de vida, austero y de compromiso colectivo, con la constante incorporación de nuevos integrantes en tareas directivas a una militancia real. No hay que convencernos ni convencer a nadie de que somos una organización auténtica, que ha resistido el paso del tiempo y mantiene ideales y métodos democráticos intactos. 

Este aniversario 28 abre la oportunidad de vernos en el origen, revisar las andanzas y comparar lo que somos con lo que fuimos, nuestra esencia se mantiene tal cual, solo se marchita la piel pero la conciencia social, nuestro motor, no es moda ni cuestión de oportunismo, es parte integral de nuestra personalidad individual y colectiva. Cuando nacimos formalmente ya teníamos unos diez años, al menos, de hacer trabajo social y dedicarle algo de tiempo a la propaganda. Surgimos en un ambiente de agitación social tanto por la crisis económica como por la defraudación electoral que había sacudido a nuestro país; había incertidumbre sobre la ruta de la gobernabilidad ante un Gobierno (Salinas) con poca legitimidad y el acoso a la oposición nacionalista (Cardenas) y de izquierda. En Xalapa había organizaciones del movimiento urbano popular que se destacaban por su capacidad de movilización (UcisVer), en algo nos parecíamos al inicio. Creíamos que era correcto y normal invadir terrenos, bloquear calles, presionar a funcionarios, hacer asambleas masivas, ligarnos a un partido político (PRD) y auto proclamarnos de izquierda con acento popular. 

A estas alturas, en una línea de absoluta coherencia pública, siempre en la reflexión abierta, sin dogmatismo, hemos reconsiderado muchas de nuestra ideas fundadoras para ser más libres y vivir realmente en conformidad con nuestra manera de pensar. Obviamente somos organizados y de lucha, eso no cambia. Ya no invadimos terrenos, ahora compramos predios y los regularizamos, respetando los derechos de propiedad y dando certidumbre jurídica a nuestros afiliados; ya no bloqueamos calles, sin dejar de caminar grupalmente en ellas cuando es indispensable, respetando el derecho de libre tránsito de terceros; no nos agolpamos en las oficinas públicas ni encaramos a los funcionarios, les presentamos los planteamientos y propuestas para dialogar y resolver lo posible; nuestras reuniones son organizadas y representativas, siempre públicas y abiertas, sin actos masivos de simulación y lucimiento de líderes; hemos reafirmado la libertad política en nuestras filas, respetando la pertenencia o no a determinado partido político, esfumando en absoluto cualquier vínculo orgánico a alguna institución partidaria, sin esconder la militancia de algunos de nosotros; no hay condicionamiento de ningún tipo para ser parte o recibir beneficios en el MOPI; la cuestión de la ideología es más compleja y continuará en reflexión, lo que sí nos ocupa es salirnos de la órbita de los caudillismos, del pensamiento único, de los dogmas y de las consigas que se presentan como ideas; los términos derecha o izquierda dicen poco en lo local y suelen ocuparse para la simulación práctica y la renuncia a pensar. 

Es claro que no somos un grupo de presión, que respetamos la dignidad de nuestros compañeros, que apoyamos causas, que conseguimos resultados concretos para la gente y que nos conducimos con absoluta honestidad. En estos 28 años nadie nos ha acusado de robo o abuso, ese es un buen récord y tarjeta de presentación. 

Recadito: lo más valioso del MOPI son las valientes coordinadoras, mujeres de lucha que son todo en la vida.


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viernes, 6 de octubre de 2017

HABLEMOS DE ALTERNANCIA EN VERACRUZ




Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Vivimos una polarización en la aproximación de debate político que se hace en Veracruz, con inclinación mayor hacia la descalificación y fatalismo sobre la alternancia ocurrida recientemente. La narrativa hegemónica en zonas como Xalapa y algunas otras está nutrida de prejuicios, desinformación, exageraciones, parcialidades, sectarismo y apologías de la desesperanza. Desde los primeros meses de la actual administración estatal, la de la alternancia inaugural, ya se hablaba de fallas grandes y nulos resultados; con cierta precipitación se le decretaba fallida. Algunos esperaron un poco para anunciar su fracaso. Hay gente seria, con regular trayectoria, que así lo indica, junto a un bloque muy homogéneo que sistemáticamente destaca las carencias y las notas rojas para dar a entender que el Gobierno no puede o no quiere enfrentar los graves problemas que nos lastiman y cuestionan. 

Debe señalarse que no hay antecedentes de alternancias que hayan tenido lugar en nuestra entidad, por tanto son mínimos o novedosos los elementos comparativos. Desde ese punto de vista se necesita una mayor esfuerzo de análisis y serenidad, despojarse de camisas facciosas y oportunistas, para enfocar los fenómenos que rodean a la alternancia veracruzana. Hay que apuntar las condiciones en que se recibió a la administración estatal, eso no debe abstraerse ni obviarse; ese es el punto de partida para la evaluación que al menos debería ser de un año. Sin buscar justificar a nadie si no se consideran las deudas y crisis financiera, la huida y abandono del ex gobernador, el manejo de empresas fantasmas, la falta de cumplimientos ante la federación, la degradación institucional y la mezcla delictiva y policial, al menos, entonces no se estaría hablando en serio ni habría actitud de buena fe para contribuir a las soluciones. 

Se dice que la ciudadanía votó a favor de la coalición PAN-PRD para expresar sus demandas de cambios varios y a ese voto se le cargan todas las expectativas que se quieran y ocurran. Eso es parcialmente cierto, en tanto que otras fuerzas políticas, al menos dos más, también recibieron votaciones relevantes. En ese sentido debe considerarse una votación plural que da mandato para ejercer el poder ejecutivo pero también aloja a las oposiciones en el poder legislativo, agregando una inmediata votación municipal que dio como resultado una composición marcadamente plural de los Ayuntamientos. El gobernador tiene una estructura ejecutiva fuerte pero no puede gobernar en forma autónoma y absoluta, sin considerar a los otros poderes, a los partidos políticos, a los factores de poder, a los Ayuntamientos, a los órganos autónomos y a la sociedad civil. 

La proximidad del primer informe del gobierno de la alternancia abre una buena oportunidad de análisis sobre lo que ha significado este gobierno, en qué ha traído cambios, en qué ha fallado y lo que se puede esperar. Siendo realistas no es mucho lo que se puede esperar de analistas que han abandonado el análisis para brincar a la propaganda ni de oposiciones cuyas limitaciones de posicionamiento está registrado en sus declaraciones sin responsabilidad y feria de ocurrencias. Sin embargo, siempre valdrá la pena insistir en una línea propositiva, en poner el acento en las coincidencias y en la unidad básica. Obviamente se requiere tolerancia, respeto al otro y la comprensión de los graves problemas que nos rodean y lastiman. Salir del abismo en que nos lanzaron las recientes administraciones supera a un partido determinado y a un gobernante en particular. Lamentablemente nos condicionará la elección federal, donde habrá quienes la privilegien sin hablar y actuar en función de VERACRUZ. 

Los grandes temas están a la vista y requieren definiciones actuales, siendo pesados condicionamientos para mejorar las condiciones de nuestro estado. Es la crisis financiera con su pendiente reestructuración de la deuda, es la violencia estructural con fondo del crimen organizado y la pendiente reestructuración de las fuerzas de seguridad, es el diálogo y acuerdo  político que traiga certidumbre y estabilidad, es la comunicación y contacto con la ciudadanía para fomentar su participación y corresponsabilidad en el rumbo de nuestra golpeada entidad jarocha. La alternancia es cambio en si pero necesita tiempo y maduración para dar resultados. La alternancia requiere una ciudadanía despierta e informada pero también oposiciones leales y democráticas.

Recadito: una sociedad incluyente es impensable sin una educación inclusiva.


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LAS ILUSIONES Y LOS DAÑOS DEL SISMO



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Los sismos recientes, especialmente el del 19 de septiembre, trajeron daños enormes para algunas zonas de nuestro país, destacando la proyección mediática de la Ciudad de México; muertes, heridos, derrumbes, afectaciones en servicios y carencias básicas son parte fundamental del recuento de los daños. Nuestro país se conmovió, volcándose la sociedad en apoyo de los damnificados; en tiempo real, gente real, común, vecinos, con variedad de edades y condición social. Los mexicanos dimos una muestra de calidad humana, de contar con reservas morales, de humildad y humanismo. Eso está acreditado, no hay dudas al respecto. Pueden hacerse muchas interpretaciones de las muestras de solidaridad de la gente, me quedo con la básica, la que se observa como el gesto humanista de auxilio al prójimo. Ahí está una de las caras del mexicano, en estas condiciones en grandes proporciones, pero que también se observa en detalles cotidianos, en el barrio, en la familia y en el trabajo.

Lo que viene después, los efectos generales, sociales , económicos y políticos se puede vislumbrar en vía de hipótesis pero con grandes márgenes de incertidumbre. Puede haber un mayor involucramiento ciudadano, un avance en las exigencias de honradez y eficacia gubernamental, un menor abstencionismo, una oxigenación del sistema político empezando por el adecentamiento y renovación de la clase política. No será automático ni súbito, será normalmente gradual pero con un jalón histórico; son de esos momentos de convulsión nacional, de crisis, que hacen prescindibles la simulación y los cambios cosméticos; la presión social obliga a los cambios, a que los actores políticos tengan que tomar desiciones serias y se vean obligados a cambiar aun a regañadientes. Vemos que se coló muy rápido y fuerte la crítica a las prerrogativas económicas de los partidos políticos, obligándolos a ofrecer jugosas reducciones hasta llegar a la posible pero peligrosa eliminación del financiamiento público. 

A los damnificados naturales de los sismos hay que agregar a los afectados políticamente, en particular a los que estaban por presentar solicitudes de licencias para aspirar a otros cargos. Esta desgracia evidenció, por si hiciera falta, la distancia abismal entre los ciudadanos y la clase política. Hace falta una agenda de reconstrucción con perspectiva de reformas democráticas para México. En lo que se perfila con claridad la ruta de los cambios hay que sostener la atención institucional y la solidaridad social con los damnificados, viendo por sus espacios de habitación, su salud y alimentación. En estos momentos es indispensable la presencia puntual y eficiente de las fuerzas de seguridad para garantizar el orden público. 

Es una nota de orgullo la respuesta de la juventud, que llena de esperanza, que nos indica la presencia de una generación cualitativamente mejor que la nuestra, que probó y aprobó ser solidarios y tener conciencia social. Merecen un mejor país, mucho mejor, seguro, de leyes, de libertades, de bienestar, incluyente y de méritos. Al dar también tienen derecho a pedir y exigir. Es deseable que se alisten para participar electoralmente, votando y siendo votados, que traigan aire fresco y de renovación a la política nacional, en una perspectiva plural; no veo una preferencia exclusiva en sentido partidista del común de los jóvenes. Hay que abrir las puertas de la política de par en par para nuestros jóvenes. Tenemos una gran oportunidad, de esas que se presentan de vez en cuando en la vida de las naciones. 

Ante el descrédito partidista, propuestas tan huecas como la de Pedro Ferriz, si logra las firmas requeridas puede dar la sorpresa electoral, no para ganar, desde luego, pero si para mover el tablero de las elecciones presidenciales. Inocencia aparte, o demagogia, hay que recordar que somos una democracia, lo que eso signifique, representativa, por tanto obligada a contar con partidos y legisladores; es algo distinto que sean de baja calidad y disfuncionales, por lo que están urgidos de su renovación. 

Recadito: es difícil pensar y obtener verdades en medio de posturas polarizadas, de todo bien o todo mal.



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lunes, 31 de julio de 2017

LA CONDICIÓN HUMANA


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Mucho se ha dicho sobre la condición humana, de como la personalidad, las influencias más cercanas y las ambiciones propias determinan el comportamiento de los hombres y mujeres con poder y liderazgo. Seguramente se continuará escribiendo infinitamente. Es muy común que las personas se transformen cuando ocupan un puesto de autoridad, desde espacios minios hasta cargos de Gobierno o representación. No se han podido delimitar suficientemente los ámbitos privado y público; reina el patrimonialismo en México. El tipo de personas marca en lo esencial los espacios de autoridad, más allá de las leyes. El déficit democrático de nuestro país abre un margen gigantesco de discrecionalidad en el comportamiento político. 

Ocurre que los procesos más oscuros pueden darse por inercia, con la participación de mucha gente pero desconectados entre sí. Es un sistema con vida propia, independientemente de sus actores u operadores. Finalmente la condición humana se impone sobre leyes y reglas de civilización. La calidad e intereses de sus operadores guían al sistema, no a la inversa; son sistemas débiles e inciertos. Una personalidad fuerte impacta el rumbo de un gobierno, lo amolda a su gusto y lo suele convertir en la  etapa de  un proyecto de largo plazo. Somos una sociedad dispersa, de pocas ideas y dependiente en exceso de figuras providenciales de diversos signos. Ahí están algunas de nuestras mayores fallas. 

Sin duda el mundo funciona con líderes de todos los niveles, cuya personalidad suma o resta a las instituciones que representan; de mayores controles legales y tradiciones democráticas se esperan figuras normales, rindiendo cuentas y cumpliendo eficazmente con sus responsabilidades; al contrario, de márgenes amplios de discrecionalidad solo puede recogerse corrupción y desorden. Los líderes sin contrapesos, absolutos, pueden cometer barbaridades y caer fácilmente en las tentaciones autoritarias y dinásticas. Cuando se dejan las decisiones en unas manos se pone en peligro todo, dejando al humor y carácter de una persona el destino de programas y presupuestos. 

El interés de una persona o un grupo se puede envolver en sigla partidista y en discurso variado, desde el justiciero hasta el reaccionario. Es impresionante como puede ser tan influyente en los políticos la pareja, la familia o los amigos; revela atraso democrático que personas no electas o designadas participen de las medidas que tomen las autoridades. Es gigante el reto de volver transparente, republicano, normal y útil el aparato público en sus círculos de decisiones. Al final, siempre estará latente el riesgo de que algo se decida por simple condición humana. 

El sujeto que prendía los hornos de exterminio nazi pensaba que solo cumplía órdenes, Victoriano Huerta y Pinochet acataban órdenes de sus respectivas esposas, Vicente Fox santificó a la señora Sahagún, los soldados que  dispararon en el 68 creían que los estudiantes eran guerrilleros, el que golpea o mata a su esposa piensa que le pertenece, los sacerdotes ven la vida a través de dogmas de siglos pasados, el político hace demagogia y roba por usos y costumbres, etc.



Recadito: Pesimismo de la inteligencia y optimismo de la voluntad...
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viernes, 21 de julio de 2017

LA SERIA RAZÓN EN FUGA



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Nuestra vida pública política tiene mucho de inercial, se da casi igual con o sin nosotros, se repite al infinito y se encierra en un círculo vicioso. Los personajes y discursos son repetitivos con tendencia polarizante, dejando para después las razones y los rumbos renovadores. La vida pública en general es sana y amplia, ahí hay deporte, arte, educación y redes comunitarias; el déficit radica en legalidad y democracia, dejando en manos de unos cuantos las desiciones fundamentales sobre la colectividad.

En descargo de los actores políticos de nuestro país hay que señalar que en la parte latina de nuestro continente la realidad política no es muy distinta, qué abundan las democracias de fachada y la fusión abierta de asuntos públicos con intereses privados. No es consuelo algo así pero permite tener un contexto y la perspectiva. Mucho de lo que hace falta fuera igual nos vendría a mejorar las condiciones de convivencia social y eficacia gubernamental. Más derechos a la gente, transparencia y austeridad de las autoridades, información y sufragio libres, ciudadania plena y total inclusión social son indispensables para esta etapa en la vida de nuestra sociedad.

Los líderes, hay que volver sobre ellos una y otra vez, tienen una gran responsabilidad desde la palabra pero sobre todo en las medidas que toman para atender sus responsabilidades legislativas y ejecutivas; no tiene sentido que llenen de paja sucia los espacios públicos y que se queden en la defensa de sus pequeños privilegios, que insistan en verse tan chiquitos frente al espejo de sus obligaciones. No se representan a si mismos, fueron mandatarios por el sufragio popular para cumplir correctamente con ciertos encargos y juraron solemnemente ante la Constitución. La política debe ser reservada para los mejores ciudadanos, los más preparados y honorables.

Aunque valen más los hechos también en la palabra hay mensajes claves a la hora de explicar, orientar y convocar a la gente. Puede haber argumentos u ocurrencias, opiniones o desahogos, seriedad o especulaciones, verdad o posverdad, conciliación o enfrentamientos, mitos y realidades, razones o demagogia, etc.. En esas posibilidades se mueven los líderes políticos, con una gran responsabilidad en lo que digan; pueden ayudar a lo mejor o reforzar lo peor de nuestra vida pública. No es problema de colores partidista, la pluralidad se respeta y es indispensable, es la circunstancia que coloca a personas concretas ante una realidad donde tienen que decidir avances o retrocesos, nombramientos y la ruta inmediata que los premia con continuidad o los castiga con la marginación.

Sin afirmar su desaparición si se puede considerar que no estamos en México ante un debate ideológico; hay confrontaciones de estilos y nombres, de algunas propuestas, de colores que dicen poco y en la apuesta a la fe. Hay liderazgos que presentan algunas ideas elevándolas, quieran o no, a una especie de doctrina; pero eso no es ideología ni garantiza controles y contrapesos. Finalmente el factor determinante, implantado históricamente, es la condición humana pero más su nivel cualitativo. Es el líder, con su fuerza y voluntad, quien marca el ritmo y alcance de un proceso social y político. Incluso, una pareja o esposa puede llegar a ser más influyente que los ministros y los legisladores; tenemos el ejemplo de las mujeres de Victoriano Huerta, Augusto Pinochet, Vicente Fox, etc., quienes sin cargo alguno tomaron desiciones de Estado y empujaron a sus cónyuges a definirse contra la legalidad o la esperanza de cambio.


Recadito: Un aplauso a nuestras fuerzas de seguridad y a sus jefes por la sacrificada y muy poco reconocida labor de protección a todos nosotros.
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viernes, 14 de julio de 2017

LA LEVEDAD ESENCIAL DE LA VIDA



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Los políticos se la pasan hablando de política, sus inquietudes e intereses saturan los espacios mediáticos; mucho de eso es superficial o falso, ni desarrollan ideas reales y propuestas ni son consecuentes con sus dichos; en gran medida la tragedia de México, en forma de pobreza e ilegalidad, mucho tiene que ver con la baja calidad de nuestra política y de nuestra democracia. La competencia en espacios y tiempo con la política es la farándula y el futbol, es cuestión económica y empresarial; los actores televisivos y los craks futboleros son modelo de la juventud y ciertas capas de la población. Tenemos un déficit grave en centralidad mediática con la educación, el arte y la ciencia; es cultural nuestro rezagos mayor. Hay quienes desde el mundo de la política creen que sus opiniones son lo más importante, que sus defensas o cuestionamientos son la expresión de las inquietudes de la gente. Yo lo dudo.
En aras de mantener algunos privilegios, chicos y grandes, hay quienes descienden bruscamente en calidad humana, promueven la mentira y los peores comportamientos. Son los políticos tradicionales, acostumbrados a ser vivales y pasar por encima de quién sea y hacer lo que sea, aun lo más bajo, para lograr sus fines. En mi experiencia se requiere mucho estomago para sobrellevar el trato o la observación de esos políticos de pacotilla. La política hueca y de interés personal o de grupo no sirve para la sociedad, al contrario, es un obstáculo para el desarrollo.
No quiero incurrir en los vicios que describo líneas arriba, hablando desde la tribuna de la política; hago una breve y extraña introducción para hablar de lo importante. Hay un millón de asuntos y temas que son más importantes que la vida política; hay ciencia, hay arte, hay educación, hay salud, hay comunidad y familias con sus actos cotidianos, sus retos y logros. La recreación de nuestro entorno, la proximidad personal y el día a día nos dan sentido y reafirman la importancia de cada quien, solo o en grupos. El descanso, la naturaleza, los panoramas, la comida, el diálogo, el afecto-amor, la ternura de los pequeños, el brindis, el abrazo y la diversión, entre miles de posibilidades de actos vitales, congregan el tiempo y las formas en que vamos viviendo, en que trascendemos y nos preparamos para el día siguiente, para el mañana. 
Es más importante desear el bien, sin condición ni fachada, para sentirse bien y lograr algo bueno y mejor para los semejantes, familiares, compañeros y amigos, que estar pensando en el sentido de su voto o su pertenencia a alguna sigla partidista. Siendo seres humanos condicionados por el entorno social es indispensable un grado mayor de humanización. Humanismo para tener armonía propia y social, para vivir en paz y llegar a una sociedad superior, conciliada con el medio ambiente, sustentable, libre y desarrollada. 
Quiero que las nuevas generaciones, los niños, los de cerca y lejos, sean felices, vivan con salud y reciban un mundo mejor; ese mundo es su casa, su colonia, su ciudad o su población en general. Para lograrlo  hay que desearlo, practicarlo y sostenerlo en alto, como bandera en la vida, de todos los colores. Lo importante está en la sonrisa de nuestros niños y jóvenes, en su felicidad; si lo conseguimos y sostenemos, valió la pena vivir.

Recadito: Mis pensamientos están con Jania, una Estrellita que nos ilumina e ilusiona.
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viernes, 7 de julio de 2017

LOS ANÓNIMOS Y LAS PILTRAFAS



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Hace algún tiempo los anónimos eran excepcionales y remitían al  misterio; todavía con ese espíritu tradicional se usan en los actos de la delincuencia para la extorsión. Cuando se sabía de alguna carta anónima se desataban las especulaciones. Los anónimos eran cobardes o chistosos, se ocultaban para amenazar o para enamorar, había quien denunciaba a alguien o jugaba alguna broma. Supongo que los anónimos han existido siempre y seguirán circulando al infinito. En los tiempos que corren, del internet y las redes sociales, se ha abierto un océano de posibilidades para los anónimos, el que ya actuaba así y los que descubren un panorama inmenso y fácil. Es hasta un juego crear perfiles sin rostro y ficticios para decir lo que se quiera sin consecuencia alguna. No todos los anónimos tienen intenciones dolosas, muchos guardan discreción natural. Son nuestros tiempos, de comunicación instantánea y masiva. 

Las dificultades para hablarnos quedaron muy atrás, basta un teléfono para vernos y decir lo que queramos. Lamentablemente será lento, muy gradual, el proceso de alfabetización tecnológica en términos sociales; nuestra adaptación al buen uso de las redes también será parte de un largo y sinuoso trayecto. Por mucho tiempo, tal vez para siempre, habrá de todo en las redes sociales, como reflejo que son de la sociedad. Habrá más comunicación y conocimientos en el mundo virtual, como seguramente también amenazas  y riesgos. Se requiere buen manejo y contactos sanos para hacer frente a las partes nocivas que, queramos o no, estarán presentes en las redes.

En estos días tuve oportunidad de conocer de cerca lo dañino y fácil que resulta el manejo perverso de los anónimos en las redes sociales. Alguien sin nombre y rostro coloca una carta difamatoria de una persona, es retomada por otras y, curiosamente, de ella hace una nota un portal informativo. Sin omitir el daño que puede resultar de esta acción hay que asumir que es parte de lo que en las  redes aparece y desaparece, lo que se esfuma en minutos y casi no deja huella. Al respecto hay que mencionar, como ejemplo, que el sitio "Deforma" es de los más visitados a nivel nacional siendo una parodia del periódico Reforma. El problema del caso que menciono es su escalamiento de las redes a un manejo informativo pretendidamente periodístico. Ahí está el peligro para cualquier ciudadano; si los anónimos pueden volverse nota de prensa, estaríamos entrando a un ciclo nocivo para la integridad y la verdad de la gente. Es un exceso que los acusados tengan que salir a aclarar calumnias.

Así están las cosas en nuestro mundo, hay una lucha feroz y cotidiana entre lo real y lo virtual, entre la verdad y la mentira, entre el rostro con nombre y lo anónimo, entre el valor y la cobardía, entre la maldad y la bondad, entre la educación y la ignorancia, entre la condición humana y la esperanza de un mejor ser humano. Las redes permiten que se exprese lo mejor y lo peor de nosotros. Hay gente muy menor, mediocre y perversa que se aprovecha del anonimato y facilidad de las redes para dar rienda suelta a sus frustraciones y bajos instintos. Hay que aprender a vivir con eso, estar alertas y apelar al nombre propio para superar cualquier acto doloso de la escoria social que se presume mala e indecente. 

Quienes usan las redes como desahogo y para atacar normalmente no tienen nada que perder pues no cuidan prestigio alguno, carecen de él. La regla indica que no hay que hacer mucho caso a las mentiras provenientes de gente sin credibilidad. Tal vez si se vuelve sistemático, en los casos de nivel patológico, baste algún comentario firme y definitivo. Es muy dudoso el resultado cuando se trata de personas sin escrúpulos y dedicados a la extorsión como vivales que son. Entre más lejos se esté de ellos es mejor hasta por salud mental. Siempre hay que mantener la moral en alto pues intentarán golpear la dignidad al no tener capacidad ni cualidades para una crítica  y un debate político.


Recadito: La banda de "Los piltrafas", "Trastupijes" y otros, se consumen en odio patológico. Hay que verlos de muy lejos para no contaminarse.
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jueves, 29 de junio de 2017

LOS RETOS DE LAS REDES SOCIALES




Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

El acceso al internet es masivo en México; cada vez se suman en millones quienes están conectados a las redes virtuales; en casas o en las oficinas, en los cafés y plazas comerciales, en los parques públicos, en escuelas y muchos más lugares, tanto con costo como gratuito. Se ha democratizado el internet de tal manera que es un fenómeno social y revolución informativa. Hasta en un teléfono celular se tiene en la mano la posibilidad de estar en contacto con el mundo, recibir datos e interactuar con la gente. La información es masiva y rápida, en muchos casos en tiempo real, con un impacto mayor que en los medios impresos y tradicionales que se vuelven lentos y prescindibles. La crisis de los periódicos tiene que ver fundamentalmente con la expansión del internet, presente en muchas plataformas. Al no poder competir con la inmediatez del internet, cierran diarios, despiden trabajadores en general y extinguen a los entrañables voceadores. Los periodistas mudan a lo digital y ponen a prueba su incidencia pública. 

Tenemos la posibilidad de saber mucho más, siendo cantidad lo que recibimos; nos informamos y aprendemos, exponemos ideas y ocurrencias, hacemos denuncias, le hablamos al familiar, al vecino y al amigo a la hora que lo deseamos. Transmitimos en vivo actos públicos y privados. Vamos tan rápido en las redes que, de pronto, el mundo virtual se sobrepone al real, haciendo difícil distinguirlos. Son mayores las virtudes de estar conectados aunque hay problemas, riesgos y retos. Estamos en un proceso cultural y tecnológico, aprendiendo a estar en las redes con eficacia y respeto. Es tan fácil decir lo que se quiera que es difícil resistir la tentación del fatalismo y el insulto, teniendo un déficit en el diálogo tolerante y positivo. 

Las redes reflejan lo que somos como sociedad y personas, muestran nuestra educación, la cultura tecnológica, la calidad humana, el nivel democrático y la diversidad de facetas que asumimos como ciudadanos. Hay quienes hablan de política, otros de religión, alguien más anuncia comercio, los más charlan con amigos y familia, hay de todo para todos. Vivimos esta época de la información, vamos muy acelerados por el estímulo científico y tecnológico pero más por las demandas de comunicación de los niños y jóvenes. A muchos nos vino encima la revolución del internet, teniendo que apurar el aprendizaje y la adaptación. De hecho, si estás fuera de las redes desciendes a una categoría social menor. Ese analfabetismo tecnológico conspira contra los derechos, las libertades y la democracia. Si no estás informado difícilmente tendrás opinión, sin está no hay criterio y tampoco una posición clara y firme sobre los asuntos públicos.

Hay varios problemas en las redes que se tendrán que atender y superar gradualmente, como la tendencia al insulto anónimo y las posturas de la llamada posverdad. Esto significa la tendencia al engaño y su reproducción sin control; en esa posición se anuncian muertes, hechos fantásticos y se afectan honras. El equilibrio vendrá con el tiempo y el empuje de las nuevas generaciones hacia la calidad informativa, la verdad y la utilidad positiva del manejo del internet. En tanto, es un mundo nuevo, de conquista, de ensayo y error, de excesos y de muchos riesgos que requieren nuestra atención. Esta modernidad concreta, que nos pone a todos en el mismo nivel, por tanto democrática, llegó para quedarse y es la ruta cierta del futuro inmediato. Más nos vale entender estos nuevos códigos de convivencia y redes sociales para estar dentro del mundo. Lo contrario es la marginación y el aislamiento. Estar conectados mejora nuestros rasgos humanos y nos plantea el reto de la creatividad y la honradez; decir algo positivo o no, dar rienda suelta a las bajas pasiones y perder el tiempo con amarguras es la tendencia de ciertas corrientes de usuarios. En la balanza sobrevivirá lo más útil y será mayor el efecto positivo.


Recadito: Un mal ejemplo del uso de las redes lo dan algunas escorias como "el trastupijes" y el "tolentino"....
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viernes, 23 de junio de 2017

LA SENSATEZ INDISPENSABLE EN LA VIDA PÚBLICA


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

La alternancia veracruzana como proceso auténtico ha traído una ya extendida etapa de incertidumbre, giros y ajustes en la conducta de los actores públicos, es decir, políticos, analistas, periodistas y demás. Mientras que el nuevo gobierno todavía no consolida formas propias, concentrado en resolver el desastre heredado, siguen pesando las inercias del pasado e influyendo las añejas costumbres y estilos en opiniones y comportamientos de una variedad de personas. Si solo nos basáramos en el llamado círculo rojo, concentrado en las redes sociales, podríamos suponer que vivimos en el caos y en una entidad desfalleciente. 

En esta coyuntura, hay que aprenderlo, se requiere un gran esfuerzo reflexivo con su agregado de buena fe para entender el papel que se debe asumir. Hay quienes creen que deben oponerse a todo, sin atenuantes ni concesiones; como también hay aquellos que defienden acríticamente las posturas oficiales. Nunca he sido partidario de las posiciones del todo mal o todo bien, más bien creo en los matices y lo relativo de opiniones y hechos. Para comprender nuestro momento y aportar algo positivo a la vida pública veracruzana, tendremos que hacer un esfuerzo de mesura y minimizar los intereses grupales para los plazos inmediatos. 

La alternancia llegó para quedarse, hoy se dio en un sentido, mañana puede ser en otro; dependerá de los resultados y coyunturas nacionales, así como procesos de posicionamiento municipal de los partidos. La oposición de hoy puede reinventarse si tiene la sensibilidad y el talento, mientras que la coalición gobernante podrá continuar en el gobierno si resuelve algunos de los problemas más sentidos en Veracruz. Hay otras fuerzas políticas que cumplen algún papel en nuestra vida pública, algunas con presencia fuerte; lo mas sano es la pluralidad política, los contrapesos y las ideas amplias. El Veracruz de hoy no cabe en una sigla ni se puede ajustar a la camisa de fuerza que representaría una visión exclusiva sobre nuestra realidad. 

No es fácil desde luego, arrastramos una cultura facciosa y de confrontación, pero más nos vale, por interés general, abordar con sensatez nuestras diferencias, las reales, para construir un piso común de convivencia y rumbo. No todo es lo electoral, ni siglas, lo que más cuenta es lo común: seguridad, reactivación económica, legalidad, estado de derecho y medio ambiente, entre otros aspectos claves de nuestra vida en sociedad. Hay que atender eso desde la política partidista, sin omitir la importancia de los líderes de opinión. Es asunto de todos acabar con la violencia y asegurarnos que las instituciones funcionen. No hay beneficio para nadie, es engañoso, el fracaso de los otros. Apostar a la derrota del contrario es una postura mezquina y mediocre.

La polarización y el maniqueísmo nubla el pensamiento, aísla la reflexión y omite lo importante; el alineamiento con posiciones extremas borra los matices y lleva por inercia hacia posturas de confrontación. Sin obviar lo complicado que puede resultar buscar alternativas, quitarse los guantes y abrir espacios de reflexión, no hay de otra: nos serenamos, sin renunciar a las posturas propias, y anteponemos a Veracruz sobre agendas particulares. La crítica, dudas e inconformidad ciudadanas son sanas, normales y apoyables; es obligación de las autoridades escucharlos y actuar en consecuencia. La opinión de los analistas debe ser más rigurosa y de aportación constructiva. 


Recadito: Indigno el trato xenófobo de sindicalistas y medios al caso del Director de Educación Indígena.

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viernes, 16 de junio de 2017

PANORAMA PARTIDISTA PARA EL 2018 EN XALAPA


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


La fuerza y correlación partidista local se expresa en sus resultados electorales, en general, y el número de ediles que tengan en él Cabildo.  Por lo que resta de este año seguirán las posiciones establecidas en las últimas elecciones, produciéndose un cambio brusco y radical en el 2018. Actualmente gobierna el municipio el PRI y sus aliados, con presencia regular del PAN y Movimiento Ciudadano, siendo ese dato lo más significativo porque las demás fuerzas son marginales. Las dos diputaciones locales están ocupadas por representantes de MORENA, mientras que ambas diputaciones federales se reparten entre el PRI y MORENA. Esa es la realidad actual.

Para el próximo año estarán en juego las cuatro diputaciones locales y federales en las elecciones presidenciales y de Gobernador, en tanto que el Cabildo sufrirá un reacomodo drástico: MORENA tendrá ocho posiciones, el PAN tres y una cada quien entre el MC, PANAL, PRD y el PRI. MORENA consolida a Xalapa como un bastión, detentando las principales posiciones de representación y Gobierno; el PRI cae en un abismo, de gobernar actualmente a contar con un solo regidor; el PAN se mantiene estable, así como el PANAL; baja el MC de tres a un regidor mientras que el PRD prácticamente con las uñas araña su regiduria, conservando el negocio familiar de "panzazo". 

En el panorama partidista xalapeño es claro que habría una hegemonía de MORENA con la sólida oposición Panista y la presencia marginal del resto de los partidos. Por su seriedad algo se puede esperar de MC, no así del PRD que, para efectos reales, no existe. Es una gran limitación que no haya otra izquierda de peso, alternativa a MORENA que, seguramente, hasta  por inercia va a ocupar los espacios políticos. En ese escenario se necesitan espacios de pluralidad y crítica, como intento de contrapeso a las ideas dominantes cuya originalidad y trascendencia está en duda. No se debe omitir que MORENA no ha hecho posicionamientos claros sobre nuestra realidad y próximas  tareas de Gobierno, ni tampoco mérito mayor a estar en el momento determinado de una coyuntura de crisis de los partidos más antiguos y el ascenso de la inconformidad social. 

El voto de la inconformidad es fuerte en si mismo, busca canales de expresión y se refleja en el liderazgo fuerte y caudillista de AMLO; ese voto es abstracto y volátil, pasajero; ese voto no pide mucho, es de la esperanza por un cambio sin rostro claro, es más anti que pro, es de fe; hay antecedentes cercanos de ese  fenómeno con Cárdenas y el mismo Obrador. En esa línea todo se facilita, bastan algunas consignas y el arrojo de un hombre providencial, como no se construye organización, sustituida por activismo, ni se levantan programas formales y viables, esa fuerza tiene pies de papel. Hay beneficiarios de esas tendencias e impulsos que creen que todo se debe  a ellos y a su "carisma". Confunden el momento social con efectos ficticios y figuras de cartón.

Por la coyuntura electoral del 2018 paradójicamente se prevé un panorama complicado para MORENA en Xalapa, quien solo contará con tres o cuatro meses para mostrar algo diferente y novedoso en el Gobierno local. Es poco tiempo para ofrecer resultados significativos. Cuando todavía no terminen de instalarse y marcar alguna diferencia que no sea de color tendrán lugar las macro elecciones del primer domingo de junio. Si gana AMLO el futuro inmediato para el gobierno municipal de MORENA será luminoso, con unidad y tiempo suficiente para construir y ser referente democrático; en cambio, si pierde, vendrá la desbandada y la desorientación total sobre el rumbo a seguir. Es el costo de depender casi exclusivamente de una figura. 

La situación del PRD local es patética, con su sexto lugar en las recientes elecciones y la simulación grotesca que representa que una familia ocupe  sin pudor la única regiduría obtenida. No cuenta como partido, es un mero membrete que, si no se hace algo urgente y quirúrgico, será únicamente motivo de burla y pena ajena. Podría hacerse algo si se convoca con apertura y se aleja de la simulación de los vivales que se apoderaron de las siglas, impresentables en sociedad. Ante el avasallamiento coyuntural de MORENA, con el riesgo de su dispersión después de la elección presidencial, mucho ayudaría contar con una izquierda democrática que represente algo.


Recadito: Sin clientelismo, con austeridad, apertura y gente preparada se puede y debe hacer un gobierno distinto.
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viernes, 9 de junio de 2017

XALAPA Y LA NUEVA ALTERNANCIA



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

En 1997 tuvo lugar la primera alternancia en el municipio de Xalapa, al menos en los últimos 50 años; el partido favorecido por el sufragio popular fue el PRD, que pasaba por un gran momento a nivel nacional que le permitió ganar en meses previos él gobierno del DF y 59 Ayuntamientos en Veracruz. El resultado local se explicó por la historia xalapeña, con fuerte participación opositora desde el año 88, acento progresista, capital social positivo y su reflejo en el PRD que, en ese momento, era una fuerza política ascendente y con aureola de esperanza popular. Esa primera alternancia fracasó al depositarse la confianza en políticos tradicionales y ajenos al pensamiento democrático, que privilegiaron intereses de un grupo político y proyecto personal. 

En esta segunda alternancia tiene MORENA mayoría del Cabildo, confirmando su buen momento y asumiendo la gran responsabilidad de intentar a fondo un gobierno nuevo. Contará con la fortaleza de estar encabezado por académicos que, se supone, tienen la preparación y sensibilidad para impulsar una administración abierta, austera, transparente y con sentido social y democrático. Como xalapeño y demócrata deseo que hagan un buen Gobierno. Tuvieron a su favor la inercia electoral de, al menos, dos años, la falta de adversarios de mayor peso y el derrumbe del PRI; es correcto que registren una correcta evaluación porque no siempre tendrán tantas líneas favorables. No han hecho mayores méritos para posicionarse como lo lograron hasta ahora. 

Si tienen la visión y el compromiso de hacer un gobierno eficaz, participativo y honesto estarán haciendo diferencia; en cambio, apostarle a un proyecto partidista, con aires de protagonismo personal, sería una pérdida de tiempo y fracaso anticipado. Confió en que el presidente electo resista el canto de las sirenas y se resista al estrellato, como ocurre con el diputado federal del distrito 10, prácticamente fallido y ajeno a sus tareas de representación. De por sí, no la tiene nada fácil en un municipio con tantos rezagos y con muy poco tiempo para iniciar con equipos y políticas públicas renovadoras. Hay que tomar en cuenta que inicia el primero de enero del próximo año, tendrá cuatro meses de visibilidad y alguna concreción,  para entrar en veda electoral y esperar la jornada electiva de Gobernador y Presidente; de muchas maneras los resultados de esa elección incidirán seriamente en el curso del Gobierno de Xalapa. 

Me interesa señalar algunas áreas donde se puede expresar un gobierno de ley y con participación ciudadana: Consultar los asuntos más delicados (gasoducto, por ejemplo), abrir con determinación el Cabildo, cuidar nuestras áreas verdes y devolverles su vocación, llevar las actividades culturales a todos los rincones del municipio, garantizar el uso plenamente peatonal de las banquetas, solicitar coordinación con el Gobierno Estatal en materia de vialidad y seguridad pública, proseguir con la rehabilitación del centro histórico, no caer en la tentación de programas clientelares, ser muy escrupulosos en la licitación de obras, tomar en cuenta las peticiones de obras más antiguas, mejorar sustancialmente los servicios públicos, no ceder a grupos de presión, etc. 

Xalapa necesita y merece un gobierno municipal que ponga en práctica formas renovadoras de hacer política, que marquen diferencia, que respete la pluralidad y aliente la más amplia e informada participación ciudadana. Con todo y su mayoría en el Cabildo MORENA requiere convocar a un acuerdo de gobernabilidad que le de base social e interlocución con los sectores sociales y políticos de Xalapa; los ediles que llegan por determinado partido pueden estar limitados por su escasa representatividad, incluyendo los de MORENA, quienes son depositarios de votos y mandato pero seguramente no son muy identificados por la población. De inicio deben llamar a los mejores para ocupar los puestos de Gobierno, en esa prueba se juegan mucha credibilidad; sería muy negativo que pongan cuotas y cuates. 


Recadito: Con buen ánimo hay que decirle a MORENA: Bienvenidos a la realidad. 


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viernes, 2 de junio de 2017

EL PESIMISMO DE LA INTELIGENCIA Y EL OPTIMISMO DE LA VOLUNTAD



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Vuelvo a esta expresión que utilicé  hace algún tiempo para dar, nuevamente, título a mi artículo semanal. Me sigue pareciendo una frase infinita, aplicable para siempre pero con mayor fuerza y acento en periodos como el que vivimos, caracterizado por la debilidad de El Estado, el ascenso de los grupos armados y de interés, la ineptitud y extravío de la clase política, la división nacional, la pobreza extrema en incremento, las amenazas Gringas y la precariedad democrática, entre otros factores que nos pintan un panorama sombrío para nuestro país. El optimismo debe surgir del realismo y la convicción de que no tenemos otro país a donde vivir, de que venimos de peores etapas de autoritarismo e inhibiciones de nuestra libertad, de que tenemos que heredarle un mejor país a las nuevas generaciones y de que tenemos la historia y la identidad de nuestro lado. 

El fatalismo es nocivo para la sociedad, entendible en los ciudadanos que se abstraen de un contexto mucho más amplio pero cuestionable en voz de liderazgos. No hay menos malo a la hora de elegir candidatos, hay opciones que pueden ser o no representativas de nuestros intereses y aspiraciones; quienes llaman desde ese supuesto están descalificando a la pluralidad realmente existente y se colocan artificialmente en una superioridad auto conferida. Quienes de vez en cuando, especialmente en coyunturas electivas sexenales, nos dicen que estamos ante la "última oportunidad" de un "cambio", en realidad están reflejando ignorancia, prejuicios y temores muy particulares. Después de una elección, vendrá otra; después de esa, vendrá otra, así sucesivamente mientras nuestro sistema político practique las elecciones como mecanismo de relevo de autoridades y legisladores. Los líderes, los partidos y los grupos de poder tienen una gran responsabilidad en que nuestro país tenga piso, rumbo y destino común. No hay cambio falso o verdadero, salvo que se acuñen como eslogan de campañas que, en un descuido, pueden volverse de obviedad demagógica. 

El próximo domingo tendremos elecciones municipales conforme al calendario cuatrianual, su relevancia tiene que ver con las figuras postuladas, entre las cuales surgirán las próximas autoridades que tienen a su cargo los servicios y obras municipales. Nos conviene a todos que queden los mejores. Seguramente habrá un reacomodo en el mapa partidista municipal, como efecto clave de la alternancia en el Gobierno Estatal, lo cual desfavorece al PRI, el avance natural de la coalición PAN-PRD, resultado de su labor propia, y el avance de Morena, receptor del descontento popular y las simpatías que le comparte el caudillismo de Andrés Manuel López Obrador. Ya veremos si se actualizan las hipótesis formuladas en el inicio de las campañas, particularmente en una distribución que establecía mayorías Edilicias de cien para PAN-PRD, sesenta para MORENA y cuarenta para el PRI, dejando doce para partidos chicos e independientes.

Entre los 212 municipios tengo un interés muy especial por Xalapa, mi lugar natal y donde he vivido mis 58 años; mi apego es xalapeñista, de esencia espiritual, con las vivencias de infancia y los recuerdos paternos, de barrio y amigos de siempre, de los amores fugaces, de los maestros vitales, de luchas sociales, de conciencia y compromiso político; es la casa particular, de uno, y la casa común, de todos. He visto pasar autoridades municipales de todo tipo en Xalapa, casi siempre del partido tricolor; algunas valiosas, otras para el olvido; el tamaño de nuestros déficit y problemas está relacionado con unos doce años casi perdidos en los últimos 18 años del Ayuntamiento. Tuvimos una alternancia en 1997, cuando el PRD era el partido del momento, lamentablemente se desperdició entregándola a políticos tradicionales por el interés de AMLO. Ahora vamos a una segunda alternancia que tiene la disyuntiva de la coalición y MORENA, ante el debilitamiento grave del PRI. 

Xalapa, necesita un gobierno abierto, plural, democrático y con orientación social y criterios de sustentabilidad, así como ideas de reactivación económica. No hay justificación si se pretendiera gobernar con camisa de fuerza partidista, sería una grave  limitante. Se perdería el tiempo si se pretende inventar el hilo negro, si se omite la personalidad xalapeña: socialmente positiva, hospitalaria y culta. No tenemos que atarnos a agendas partidistas nacionales, hay que darle prioridad a los asuntos locales. Se debe enfrentar el nocivo clientelismo tricolor que nos ha despojado de banquetas, parques, áreas verdes y de interés social; sería una farsa envolverlo con otro color. Deseo lo mejor para mi entrañable municipio, que queden al frente personas capaces y responsables. Siempre será poco lo que le demos. 



Recadito: Votar para ser ciudadanos plenos y exigir nuestros derechos…
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viernes, 26 de mayo de 2017

MENOS RUIDOS Y MUCHAS NUECES


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Con una rapidez apenas perceptible prácticamente ya están concluyendo las campañas electorales municipales, terminan con algún efecto en el interés ciudadano y perfilando algunos rostros y colores como opciones para los potenciales electores. Lamentablemente son las propuestas y las ideas las damnificadas de este proceso, como ya se ha vuelto costumbre en un tipo de competencia meramente formal y tradicionalista. No quiero generalizar, aludiendo únicamente a Xalapa, municipio que habito y conozco. No han aparecido las ideas llamativas y esperanzadoras, circulando casi todo en torno a generalidades y, lamentablemente, muchas ocurrencias. De repente parece que no estamos en una elección municipal, cuando se leen y escuchan supuestas soluciones para educación, economía, seguridad y, en un exceso de tipo demagógico, hasta para el futuro de México. 

Creo hay una carencia de mayor relevancia y centralidad de los grandes temas municipales, al menos no es lo que destaca en los mensajes más públicos de las candidaturas, sin obviar que algunos han hecho un esfuerzo de elaboración y comunicación de ciertas líneas propositivas. Hay cierta responsabilidad de ese problema en la duración breve de la campaña y en la imposibilidad de transmitir los mensajes en medios masivos de comunicación, como la radio y la televisión, exceptuando a las redes sociales. Es obvio que las candidaturas marginales pueden decir lo que sea, sepan o no de que hablan, hacer planteamientos desproporcionados sabiendo que no tendrán que hacerse cargo de sus consecuencias; mientras que los de mediana presencia si delinean algunas ideas un poco más elaboradas y concretas sobre su proyecto de gobierno.

Por historia, resultados recientes, datos a la mano e imaginario colectivo se pueden considerar a tres candidaturas como las más fuertes ( PAN-PRD, MORENA y PRI-VERDE ) para alcanzar la mayoría electoral; entre ellas,  las dos primeras apuntan para ocupar los dos lugares principales según algunas encuestas. En esas condiciones, hay que poner mayor atención en los perfiles y propuestas de sus abanderados; se trata de una dama xalapeña y un investigador universitario, que combinan cualidades y posibilidades para gobernar la capital veracruzana. Ambos podrían ocupar la Presidencia municipal y hacerlo bien a condición de que tengan muy clara la enorme responsabilidad que les aguarda, asuman un rol de coordinación -no  presidencialista-, convivan democráticamente con un Cabildo plural, creen mecanismos de transparencia, abran el Ayuntamiento a la ciudadanía y cumplan escrupulosamente con la legalidad. No veo ventaja mayor en poseer títulos académicos, se trata de gobernar un municipio, no de dirigir alguna institución universitaria. En ese sentido, la candidata de la coalición PAN-PRD no desmerece ante el candidato de Morena; al contrario, tiene a su favor ser la única mujer que participa con posibilidades y lograr ser la opción de las mujeres xalapeñas. 

Se juega un futuro al menos de cuatro años para Xalapa, colocada ante la disyuntiva de la continuidad u otra alternancia; recuérdese que ya tuvimos una alternancia en 1997; en ese paso viene el reto de mejorar en todos los órdenes, de no pretender que se parte de cero o que se descubre el hilo negro. Se debe tener claro que no estamos ante un debate ideológico, que las candidaturas locales son las que se quedan aquí y asumen los resultados. Las tendencias electorales son el punto de partida para las candidaturas, favorecen o afectan a los aspirantes, pero no deberían hacerles pensar que obtienen el derecho a mezclar agendas locales con nacionales, es un error y un despropósito. 

Debo insistir en que del cotejo de las plataformas electorales de todos los partidos se va a concluir que sus coincidencias son enormes; es lógico pues estamos ante un ámbito municipal, con un gobierno que cuenta con un presupuesto y facultades determinadas: servicios, obras y algunas otras. Las diferencias están en los tonos y los estilos. Me adhiero sinceramente a las propuestas locales, al realismo municipal, a la idea de un Cabildo plural y muy representativo, a un gobierno capaz y de ley; no quisiera intercambiar clientelismo tricolor por algún otro color. Xalapa es especial, cuenta con un buen nivel de capital social positivo, tiene brillante historia y tradición cultural; no merece regresión ni partidismo. Estamos muy por encima de coyunturas políticas y debemos ver un futuro luminoso.

Recadito: Mi voto va para la coalición "Veracruz, el Cambio Sigue" y su candidata Ana Miriam Ferraez.
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jueves, 18 de mayo de 2017

INERCIAS, VOLATILIDAD Y PLURALISMO


Uriel Flores Aguayo 
@UrielFA


Sin omitir las formas que adquieren las competencias electorales, con sus disputas y excesos verbales, con su ligereza e intrascendencia en lo sustancial, hay que apelar a la buena fe, el sentido común, a los mínimos democráticos y a cierto sentido de sobrevivencia de los actores principales: partidos, líderes y candidatos. Esa apelación pretende enfocar los problemas comunes de nuestra sociedad y las amenazas graves a nuestra convivencia social y a La Paz pública, en el intento de que la competencia derive en gobiernos serios, funcionales, tolerantes y plurales. En nuestro caso el juego electoral se basa en la lucha por los Ayuntamientos, pero ya tiene la carga de la muy adelantada sucesión presidencial del 2018, en mucho por la presencia y estrategia de AMLO, casi el único personaje que abiertamente hace adelantada campaña para llegar a Palacio Nacional, y otro tanto por la elección gubernamental en el Estado de México, cuna del "grupo Atlacomulco", en el poder federal, al que se le está dificultando mantener el control de esa que ha sido su reserva de votos y recursos públicos. 

Este llamado invoca mesura y tolerancia, convencido de que la violencia verbal o un simple tono rijoso, muy utilizado en la plaza pública, destruye puentes, aleja posturas y es la antesala de la violencia física. La descontrolada ola de violencia que azota a México, hace urgente que se generen consensos sociales y políticos, de unidad básica, para reconstruir el tejido social, acabar con la impunidad y reivindicar el Estado de Derecho. Sin esas premisas básicas no habrá solución a nada, sin importar siglas, colores y personajes. Las elecciones son una vital e irrepetible oportunidad para darle centralidad a esos problemas, para pactar unitariamente las medidas a aplicar y lograr en los resultados un ambiente sano que permita vivir en paz, tranquilamente y con bienestar. 

El discurso importa pero puede ser de menor impacto ante los operativos de maquinarias oficiales que desnaturalizan los procesos electivos y atrofian la voluntad popular. Hay que romper con ese círculo vicioso: a elecciones de Estado o aparatos públicos que manipulan la expresión popular se responde con afanes radicales al menos plasmados en condenas verbales. Salirse de ese contexto nocivo es muy difícil, se requiere una gigante voluntad política y democrática que no se observa en el horizonte. A más competencia se imprimen más acciones anacrónicas. Aún así hay que reunir paciencia, sensibilidades y voluntad supremas para en lo sencillo y básico tender puentes de comunicación y lograr un piso común para que las instituciones funcionen al servicio de la gente. 

Observo una tendencia fácil por las descalificaciones y la polarización, negando el valor del contrario, considerándolo enemigo; se da la impresión de una guerra, de intentonas de eliminación del contrario. Hay una patética pretensión maniquea de auto asumirse como buenos y señalar como malos a los adversarios. Esa es una postura antidemocrática por definición que no aporta nada positivo al juego electoral y coloca minas para el futuro inmediato. Ante ese cuadro hueco y facilón que, además, no expone ideas positivas y soluciones a la problemática municipal, hay que reivindicar el respeto absoluto y escrupulosos al pluralismo y a las decisiones de cada quien: no pensamos igual, tenemos motivos distintos para votar de determinada manera y, más nos vale, alentar la participación libre e informada de los ciudadanos. Es una aberración que haya quien piense que solo sus ideas cuentan y que los demás están equivocados. 

Los sufragios tienen las más variadas motivaciones, tantas como ciudadanos haya; también las abstenciones suelen explicarse de diversas formas. Hay votos históricos, votos duros, votos de partido, votos de candidatos, votos coyunturales, votos útiles, votos libres, votos clientelares, votos de inconformidad, entre otros. De todos, los más volátiles son los de la inconformidad y la coyuntura, llegan y se van cada vez más rápido; se otorgan casi a ciegas y colocan a personajes en puestos públicos con o sin méritos; muchas veces, por ignorancia, esos personajes creen ser el origen de algún momento o fenómeno electoral. La inconformidad es real y normal pero si no se convierte en reglas nuevas, otras figuras políticas e instituciones renovadas, lo más seguro es que fracase y se vuelva decepción. El PRD, partido de origen caudillista y "atrapa todo" puede dar cuenta de ese fenómeno. 

Nos queda alentar la participación ciudadana en las elecciones, vigilar que haya elecciones libres, informarse de las opciones, respetarlos a todos y darles seguimiento una vez que sean electos. 

Recadito: Medio flacona la caballada (Figueroa Dixit) en Xalapa.

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